El Parlamento adoptó este jueves nuevas medidas para proteger a los agricultores europeos de las prácticas comerciales desleales por parte de los compradores de productos agrícolas.
Según informa el Parlamento, con 555 votos a favor, 0 en contra y 26 abstenciones, los eurodiputados dieron luz verde definitiva a las nuevas normas que obligan a las autoridades nacionales a cooperar en la lucha contra las prácticas comerciales desleales, con el fin de garantizar que los agricultores reciban una remuneración justa por su trabajo.
Como resultado, se evitarán, investigarán y sancionarán los casos de prácticas comerciales desleales transfronterizas que perjudican a agricultores y pequeños productores agrícolas.
Poner fin a las prácticas comerciales desleales transfronterizas por iniciativa de los Estados miembros
Para reforzar la protección de los agricultores, la nueva legislación permitirá a los Estados miembros intervenir automáticamente y detener las prácticas comerciales desleales transfronterizas por iniciativa propia, sin necesidad de una denuncia del productor. Este nuevo sistema replicará el régimen de protección de las indicaciones geográficas en el mercado único.
Abordar las prácticas comerciales desleales de compradores ubicados fuera de la UE
Para evitar que los operadores eludan la ley trasladándose fuera de la UE, las nuevas normas también buscan proteger a los productores de las prácticas comerciales desleales de compradores no pertenecientes a la UE.
Los compradores establecidos fuera de la UE deberán designar a una persona de contacto responsable ante la UE en caso de que se abra una investigación en su contra. Esta persona será el principal punto de contacto para las autoridades competentes y estará obligada a facilitar las investigaciones sobre prácticas comerciales desleales.
Intercambio de información transfronterizo
El reglamento permite a las autoridades nacionales competentes informarse mutuamente sobre prácticas comerciales desleales o el riesgo de que se produzcan, a través del Sistema de Información del Mercado Interior ( SIMI), un sistema informático de la UE existente para el intercambio de información entre administraciones públicas de diferentes Estados miembros. Este intercambio tiene un efecto disuasorio y garantizará respuestas rápidas y coordinadas para frenar las prácticas comerciales desleales.
El ponente Stefano Bonaccini (S&D, Italia) ha declarado que «hemos convertido lo que podría haber sido un simple expediente administrativo en un poderoso acto de justicia económica y social. De este modo, enviamos un mensaje claro: los agricultores ya no se verán obligados a someterse a las exigencias y comportamientos injustos de los grandes compradores y minoristas».
«Hoy, Europa demuestra que sabe escuchar y actuar. Apoyamos a quienes más necesitan apoyo, reforzando la protección de los pequeños productores y garantizando una cadena de suministro agroalimentaria justa, transparente y libre de explotación», añadió.
Las nuevas normas deben ser aprobadas por el Consejo y entrarán en vigor 18 meses después de su publicación en el Diario Oficial de la UE.
La Directiva sobre Prácticas Comerciales Desleales (PDU), adoptada en 2019, protege a los agricultores de prácticas como la demora en los pagos o las cancelaciones con poca antelación al vender sus productos a grandes superficies y empresas de procesamiento de alimentos.
Sin embargo, dado que alrededor del 20 % de los productos agrícolas y alimentarios consumidos en la UE provienen de otro Estado miembro, el nuevo reglamento sobre cooperación transfronteriza entre las autoridades responsables de la aplicación de la Directiva sobre PDU busca mejorar la cooperación entre estas autoridades en casos de prácticas comerciales desleales en los que proveedores y compradores se encuentran en diferentes Estados miembros.
