Janusz Wojciechowski cree que la actual prohibición de importar grano ucraniano a cinco paises de la unión europea debe extenderse hasta finales de año para evitar que haya una crisis en los paises fronterizos. Esta previsto que se derogue el 15 de septiembre.
El comisario de Agricultura de la Comisión Europea, Janusz Wojciechowski, ha defendido ante los eurodiputados que forman parte de la Comisión deagricultura de la Eurocámara que la prohibición de exportación debe alargarse hasta finales de año. El polaco rompe así con la línea oficial de la Comisión Europea que preveia quitar las prohibiciones el proximo 15 de septiembre.
El pasado mes de mayo la Comisión Europea adoptó medidas preventivas excepcionales y temporales sobre las importaciones de un número limitado de productos procedentes de Ucrania en virtud de la salvaguardia excepcional del Reglamento sobre medidas comerciales autónomas. Estas medidas, considera la Comisión, son necesarias dadas las circunstancias excepcionales de graves cuellos de botella logísticos experimentados en cinco Estados miembros. Las medidas afectan únicamente a cuatro productos agrícolas – trigo, maíz, colza y semillas de girasol – originarios de Ucrania. Su objetivo es aliviar los cuellos de botella logísticos que afectan a estos productos en Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia.
Durante este periodo, las semillas de trigo, maíz, colza y girasol originarias de Ucrania pueden seguir despachándose a libre práctica en todos los Estados miembros de la Unión Europea excepto en los cinco Estados miembros de primera línea: Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia. Los productos pueden seguir circulando en estos cinco Estados miembros o transitar por ellos mediante un régimen común de tránsito aduanero o dirigirse a un país o territorio fuera de la UE.
Paralelamente, Bulgaria, Hungría, Polonia y Eslovaquia se han comprometido a levantar sus medidas unilaterales sobre el trigo, el maíz, las semillas de colza y girasol y cualquier otro producto procedente de Ucrania.
Al tiempo que responden a las preocupaciones de los agricultores de los Estados miembros vecinos de Ucrania, las medidas mantienen el firme compromiso de la UE de apoyar a Ucrania y preservar su capacidad de exportar sus cereales, fundamentales para alimentar al mundo y mantener bajos los precios de los alimentos, frente a los enormes desafíos que plantea la agresión rusa no provocada.






