La medida, anunciada este lunes, se enmarca dentro de los objetivos de la Política Agrícola Común de la UE y busca fortalecer la protección medioambiental, así como contribuir a mitigar y adaptarse al cambio climático.
Según explicó la Comisión, Dinamarca notificó su plan para apoyar a los propietarios de tierras en la conversión de tierras agrícolas en bosques. El esquema cubre los costos de plantación, mantenimiento forestal y la compensación por la pérdida de ingresos agrícolas derivados de dicha conversión.
Además, se ofrece compensación adicional si el terreno pasa a ser considerado «bosque intacto», ya que se imponen restricciones más estrictas sobre su uso. Esta iniciativa forma parte de un acuerdo político más amplio del gobierno danés, que prevé convertir aproximadamente el 10% del territorio nacional en áreas naturales y bosques para 2045. El esquema estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2030.
El Ejecutivo comunitario señaló que la ayuda se otorgará en forma de subvenciones directas a los propietarios de tierras agrícolas aptas para la reforestación, cubriendo hasta el 100% de los costos elegibles.
Bruselas evaluó esta medida conforme al artículo 107(3)(c) del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que permite a los Estados miembros apoyar el desarrollo de actividades económicas específicas bajo ciertas condiciones. Además, se ajustó a las Directrices para las ayudas estatales en los sectores agrícola y forestal de 2022.
En cuanto a los aspectos evaluados, la Comisión concluyó que esta medida facilita el desarrollo de una actividad económica, la conversión de tierras agrícolas en bosques, y es necesaria y adecuada para cumplir con los objetivos de reforestación en el contexto del cambio climático.
La ayuda se considera proporcional, ya que está limitada a lo estrictamente necesario y tendrá un impacto mínimo en la competencia y el comercio entre los Estados miembros. Asimismo, se estima que los beneficios derivados de la medida superan cualquier posible distorsión de la competencia y el comercio en la UE.
Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de la UE, destacó que «esta es una medida importante que ayudará a los propietarios de tierras a convertir tierras agrícolas en bosques. Expanderá rápidamente la superficie forestal nacional danesa y proporcionará beneficios duraderos frente al cambio climático, abordando varios retos, como la reducción de CO2, la protección de la biodiversidad, la reducción de nitrógenos y la protección del agua potable».
Las Directrices de 2022 para las ayudas estatales proporcionan el marco para evaluar la compatibilidad de este tipo de medidas, ayudando a los Estados miembros a cumplir con los objetivos nacionales y de la UE de la manera más eficiente posible, minimizando los costos para los contribuyentes y evitando distorsiones en el mercado único.






