Los Estados mimebros no han conseguido ponerse de acuerdo para extender o no la renovación del polémico herbicida por lo que la Comisión Europea ha anunciado que según la legislación le corresponde a ella.
El gifosato podrá usarse en la Unión Europea 10 años más. Esta ha sido la decisión que ha tomado Bruselas después de que los Estados miembros no se pusieran de acuerdo. Según la legislación de la UE y a falta de la mayoría necesaria en ambos sentidos, la Comisión está obligada a adoptar una decisión antes del 15 de diciembre de 2023, cuando expira el actual período de aprobación.
La Comisión ha anunciado que "basándose en las exhaustivas evaluaciones de seguridad llevadas a cabo por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA), junto con los Estados miembros de la UE- procederá ahora a renovar la aprobación del glifosato por un periodo de 10 años". Eso sí, sujeto a determinadas condiciones y restricciones nuevas. Estas restricciones incluyen la prohibición del uso como desecante antes de la cosecha y la necesidad de adoptar determinadas medidas para proteger a los organismos no diana.
Bruselas ha recordado que los Estados miembros son responsables de la autorización nacional de los productos fitosanitarios (PPP) que contienen glifosato y siguen pudiendo restringir su uso a escala nacional y regional si lo consideran necesario en función del resultado de las evaluaciones de riesgo, teniendo en cuenta especialmente la necesidad de proteger la biodiversidad.
El glifosato es el herbicida más usado del mundo pero también uno de los más polémicos. Para los ecologistas, como Greenpeace, el glifosato es "tóxico para la salud y el medioambiente". Pero para los agricultores, representados en Copa-Cogeca, "no existe ninguna alternativa equivalente a este herbicida, y sin él, muchas prácticas agrícolas, en particular la conservación del suelo, resultarían complejas".






