El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se reunió hoy en París con los importadores de productos alimentarios y hortofrutícolas españoles, a quienes informó de que tanto él como la Embajada de España en Francia y la red consular española han trasladado a las autoridades francesas el malestar por los incidentes sufridos por los transportistas y la defensa de los productos españoles.
“Me encuentro en la Embajada de España en París, donde he recibido a los importadores de productos alimentarios y hortofrutícolas españoles del mercado parisino de Rungis, el principal mercado de abastos de toda Europa, con un volumen de productos españoles similar al de Mercamadrid o al de Mercabarna”, declaró el ministro a la prensa al término de la reunión.
“Hemos estado de acuerdo en unir fuerzas para defender la calidad de nuestras frutas, nuestras hortalizas y nuestros productos alimentarios y también para defender a nuestros transportistas y garantizar la libre circulación de mercancías y el mercado único europeo”, añadió.
Durante el encuentro, Albares trasladó su apoyo a los transportistas y agricultores españoles y calificó de “inaceptables” los incidentes sufridos por los transportistas de productos españoles en el marco de las protestas agrícolas francesas, así como las declaraciones en contra de los productos españoles, “de alta calidad y que cumplen plenamente la normativa europea aplicable”.
Asimismo, recordó que Francia y España son “dos socios clave” en el sector agropecuario, que tiene un importante componente social y de vertebración territorial. Como Estados miembros de la UE, añadió, “defendemos un mercado común construido sobre la base de la Política Agrícola Común y la libre circulación de mercancías, entre otras políticas”.
El ministro Albares quiso agradecer, expresamente, las palabras y la solidaridad del ministro francés de Agricultura, Marc Fesneau, que, a su juicio, son una prueba de que España y Francia son dos socios clave en el sector agroalimentario.
José Manuel Albares advirtió también de la importancia de mantener el mercado común europeo, ante el auge de movimientos euroescépticos, un mercado común que, destacó, es “particularmente importante en este sector, garantía de nuestra seguridad alimentaria, de nuestra cohesión territorial y de la preservación del tejido social”.
En el encuentro estuvieron presentes Nicolas Morinière, vicepresidente de la Compagnie Fruitière, gran grupo importador y distribuidor de frutas en Europa y particularmente en España; Philippe Lliso, presidente de Rafael López, operador histórico del Mercado Internacional de Rungis, con numerosos vínculos con España; Jesus Bordils, presidente de Bordils, operador histórico del Mercado Internacional de Rungis y también con importantes vínculos con España; Julien Fenes, presidente de Primeurs Saint Denis, operador histórico del Mercado Internacional de Rungis, con numerosos vínculos con España; Olivier Herrera, presidente fundador de Fresal, operador en el Mercado de Rungis, especializado en la importación de frutas y legumbres provenientes de España y especializado en frutos rojos.; Veronika Soboleva, esposa de Olivier Herrera y presidenta ejecutiva de Fresal; y Franck Lliso, director general de Select Agrumes, operador histórico del Mercado Internacional de Rungis y, al igual que algunos de los asistentes, con numerosos vínculos con España.






