La Comisión Europea ha anunciado que distrbuirá unos 330 millones de euros para paliar las diferentes crisis que sufre el sector agrícola. 22 países europeos recibirán fondos, algunos de ellos por el impacto de la guerra en Ucrania y otros por la sequía.
La Comisión propone movilizar fondos adicionales de la UE para los agricultores de la UE afectados por fenómenos climáticos adversos, costes elevados de los insumos y diversos problemas relacionados con el mercado y el comercio. El nuevo paquete de ayudas constará de 330 millones de euros para 22 Estados miembros. Además, los Estados miembros han aprobado hoy el paquete de ayudas de 100 millones de euros para los agricultores de Bulgaria, Hungría, Polonia, Rumanía y Eslovaquia presentado el 3 de mayo. Otras medidas, incluida la posibilidad de mayores anticipos, ayudarán a los agricultores afectados por fenómenos climáticos adversos.
Los agricultores de la UE de Bélgica, Chequia, Dinamarca, Alemania, Estonia, Irlanda, Grecia, España, Francia, Croacia, Italia, Chipre, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Austria, Portugal, Eslovenia, Finlandia y Suecia se beneficiarán de esta ayuda excepcional de 330 millones de euros con cargo al presupuesto de la PAC. Los países podrán complementar esta ayuda de la UE hasta un 200% con fondos nacionales. Los Estados miembros habían compartido con la Comisión evaluaciones de las dificultades a las que se enfrentan sus respectivos sectores agrícolas. La medida será votada por los Estados miembros en una próxima reunión del comité de la organización común de mercados agrícolas.
Las autoridades nacionales distribuirán la ayuda directamente a los agricultores para compensarles por las pérdidas económicas debidas a las perturbaciones del mercado, las consecuencias de los elevados precios de los insumos y la rápida caída de los precios de los productos agrícolas y, en su caso, por los daños causados por los recientes fenómenos climáticos, especialmente agudos en la Península Ibérica e Italia. La ayuda también puede financiar la destilación de vino para evitar un mayor deterioro del mercado en el sector.






