«He demostrado lo que una Europa fuerte puede lograr, y mi objetivo es seguir ese camino junto a fuerzas proeuropeas, proucranianas y que defiendan el Estado de Derecho», ha afirmado la alemana, quien aboga por construir una mayoría europeísta con S&D y Renew, capaz de hacer frente a los extremos tanto de la izquierda como de la derecha.
La candidata del Partido Popular Europeo a presidir la Comisión se ha mostrado confiada sobre la posibilidad de seguir al frente del Ejecutivo comunitario por cinco años más. Visiblemente orgullosa de los números obtenidos por su grupo, la popular ha destacado que los resultados son “un reflejo de responsabilidad”, la responsabilidad de “tender los puentes necesarios y trabajar con aquellos de mentalidad y objetivos afines”.
La alemana ha expresado su preocupación por el apoyo a los extremos tanto de derecha como de izquierda que “atribuyen más responsabilidad a los partidos del centro”.Así pues, ha adelantado la volunta del PPE de tender la mano a socialdemócratas y liberales, los mismos con los que los populares construyeron la mayoría durante la última legislatura.
A pesar de que espera repetir mandato, la decisión está ahora en manos del Consejo Europeo, ya que serán los jefes de Estado y de Gobierno los que tendrán que proponer al próximo presidente de la Comisión. “Sé que me espera un camino difícil que emprenderé con decisión”, ha afirmado Von der Leyen.
“He demostrado lo que una Europa fuerte puede alcanzar y mi objetivo es continuar por esa vía con fuerzas proeuropeas, proucranianas y que defiendan el Estado de Derecho”, ha afirmado Von der Leyen, que ha concluido recordando que “el mundo que nos rodea sufre todo tipo de amenazas tanto de fuerzas internas como externas que están intentando desestabilizar y debilitar Europa”.
En la misma línea del discurso de la alemana, el candidato socialista, Nicolas Schmit, ha cerrado la puerta a “aquellos que quieren desmantelar y debilitar la Europa que hemos estado construyendo durante décadas”.
Schmit ha parecido aceptar la oferta de los populares, señalando que, como segunda potencia política en el Parlamento, su grupo está dispuesto a negociar un acuerdo para construir una Europa más fuerte (también económicamente), segura, democrática y social. Ha incidido en la importancia de garantizar la seguridad interna y externa del continente, dado el contexto geopolítico.
Cuando una periodista le ha preguntado sobre la posibilidad de que el PPE acabe pactando con la extrema derecha, el socialista ha querido descartar esa opción, afirmando estar convencido de que “Von der Leyen está dispuesta a trabajar de manera conjunta con S&D para que haya un programa sólido”.
Por su parte, Bas Eickhout, candidato de Los Verdes, ha felicitado a Von der Leyen, por los resultados de los populares, reconociendo que, a pesar de que la decisión está ahora en manos del Consejo Europeo, “hemos sido testigos de un consenso democrático en el que la cabeza de lista del PPE ha ganado las elecciones claramente y esto hay que tenerlo en cuenta”.
Según los últimos resultado provisionales, el grupo perdería cerca de 20 escaños, pasando de ser el cuarto grupo al sexto. Eickhout ha reconocido no estar satisfecho con los resultados, sobre todo por las bajas sufridas en Alemania (-8 escaños) y Francia (-7 escaños). Sin embargo, ha apuntado que, a pesar de que el número total no ha sido positivo, el grupo ha ganado presencia en Estados miembros como Dinamarca, Croacia, Eslovaquia o Letonia.
El candidato verde ha asegurado que, en el proceso que sigue a los comicios, su grupo va a adoptar un papel constructivo y responsable porque el Parlamento necesita "una mayoría estable para responder a las expectativas de la ciudadanía".
El último en intervenir ha sido el candidato de La Izquierda, Walter Baier, que ha asegurado que “el grupo ha mantenido su fuerza”. Se ha mostrado orgulloso de “haber cosechado resultados buenos, porque después de un periodo de ausencia la izquierda vuelve a anunciar su presencia en Italia”. También ha celebrado los resultados obtenidos en Escandinavia y en el norte de Europa y Bélgica.
“Parece que va a haber consenso entre los partidos grandes para mantener su alianza y cooperación”, ha señalado Baier. “Reconocemos este hecho, evidentemente, pero creemos que sería un error interpretar el resultado de las elecciones como un cheque en blanco para continuar como si nada hubiera cambiado, volviendo así a las políticas fracasadas de la austeridad", ha dicho.
Políticas, que, según el candidato, “han creado el caldo de cultivo de la extrema derecha en países como Francia o Austria, donde un partido claramente neofascista ha sido el más votado”, ha criticado refiriéndose al Partido de la Libertad de Austria.
Baier ha asegurado que su grupo continuará oponiéndose a "las políticas neoliberales en el ámbito social". “Estaremos a disposición de las fuerzas progresistas de cualquier índole que quieran hacer reformas progresistas para la clase trabajadora y la sostenibilidad social y ecológica”, ha concluido.






