La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó este viernes su satisfacción ante la aprobación por parte de los embajadores de la Unión Europea del acuerdo comercial con el bloque Mercosur. Este acuerdo, que pone fin a más de 25 años de negociaciones, fue respaldado por 21 de los 27 Estados miembros de la UE, a pesar de las objeciones de algunos países como Francia, que habían bloqueado previamente la votación debido a preocupaciones sobre el impacto en sus sectores agrícolas.
La presidenta von der Leyen destacó que este acuerdo representa «un fuerte mensaje» de la Unión Europea, reafirmando su compromiso con la competitividad y el crecimiento económico. Subrayó que el acuerdo con Mercosur refuerza la estrategia de la UE de diversificar sus relaciones comerciales y reducir sus dependencias, un objetivo crucial en un contexto internacional cada vez más «hostil y transaccional».
La jefa del Ejecutivo comunitario recordó que, hace solo tres semanas, durante el Consejo Europeo, la UE había reafirmado su intención de hacer historia con sus socios de Mercosur. Agradeció la colaboración de los Estados miembros y los interlocutores involucrados en las negociaciones y celebró la decisión del Consejo como un paso decisivo hacia la firma del acuerdo, prevista para los próximos meses bajo la presidencia paraguaya. «Estamos avanzando hacia una nueva era de cooperación y comercio», comentó la presidenta de la Comisión.
El acuerdo, que creará la mayor zona de libre comercio del mundo, abarca a 700 millones de personas de los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). La UE espera que este pacto genere un incremento de la prosperidad y nuevas oportunidades para las empresas y ciudadanos europeos, destacando especialmente las ventajas para las pequeñas y medianas empresas, que se beneficiarán de la eliminación de aranceles y la simplificación de procedimientos aduaneros.
Von der Leyen hizo hincapié en los beneficios que el acuerdo traerá a los sectores productivos de la UE, especialmente en términos de acceso a materias primas críticas. Además, la presidenta mencionó que se habían implementado salvaguardias para proteger a los agricultores europeos de los impactos negativos de la competencia con productos importados de Mercosur. «Hemos escuchado las preocupaciones de nuestros agricultores y hemos actuado en consecuencia», señaló. En este sentido, el acuerdo también incluye medidas para reforzar el control de las importaciones y garantizar que las normas comerciales sean respetadas.
La presidenta destacó que el acuerdo protege los intereses de los agricultores europeos, al incluir en el pacto 350 Indicaciones Geográficas Europeas, lo que constituye un número sin precedentes en acuerdos comerciales de la UE.
Además de los beneficios económicos, el acuerdo se considera un paso hacia una «plataforma de diálogo político» entre Europa y Mercosur, lo que fortalecerá las relaciones internacionales y permitirá una mayor cooperación en distintos ámbitos. La presidenta también subrayó que este pacto comercial es más que un simple acuerdo económico, destacando su importancia para reforzar las relaciones estratégicas entre Europa y América Latina.
Von der Leyen expresó su optimismo ante la firma del acuerdo, que se celebrará próximamente en Paraguay, y reafirmó el compromiso de la UE con el fortalecimiento de las alianzas internacionales en un contexto global cada vez más complejo.






