Las elecciones europeas están cada vez más cerca y existe una preocupación generalizada por la participación. Son numerosas las asociaciones y organizaciones que desarrollan acciones para tratar de fomentar el voto. Es el caso de Talento para el Futuro, una comunidad de jóvenes inconformistas que aseguran querer ser escuchados y transformar la sociedad. Su Presidenta y Directora general, lo tiene claro: «Si no te gusta lo que está haciendo la UE, es decir, lo que luego sucede a nivel nacional, vota en el Parlamento Europeo al partido que creas que te va a defender mejor, y puede que para la siguiente vez que vayas a criticar a ese presidente o presidenta nacional, te des cuenta de que el impacto que está teniendo esa política en tu vida viene desde la Unión Europea».
Aquí Europa- Antes de nada y haciendo referencia al nombre de vuestra asociación, ¿hay talento para el futuro?
Elsa Arnaiz– Es una pregunta un poco complicada. Yo creo que sí que hay talento. Por supuesto que hay talento. Si nos centramos en España, los jóvenes están más que preparados, de hecho, están sobrecualificados muchas veces. Lo que no sé es si hay vocación o ganas de que haya ese futuro. Muchas veces lo que ve la juventud es que no hay esperanza, sobre todo con el tema de la emergencia climática y las crisis que vamos encadenando, ahora incluso con un conflicto más, uno internacional. Sí que es verdad que hay un poco de desesperanza. Entonces, yo creo que sí que hay talento. Lo que no sé es si va a llegar un momento en el que ese talento se va a dar por perdido porque la gente no encuentra ganas para seguir.
AE– ¿Cuáles son las prioridades de Talento para el Futuro y cómo se abordan estas prioridades?
EA– Las prioridades van variando según el momento de la juventud, pero desgraciadamente hay unas prioridades que siempre están ahí como el empleo de calidad, tener la posibilidad de emanciparse, por supuesto la emergencia climática… esas serían las temáticas principales dentro de la juventud, pero otra cosa es en qué nos concentramos nosotros a la hora de actuar.
Nuestra misión es reconectar a los jóvenes con la política y esta reconexión pasa por entender cómo son las instituciones, por qué debemos participar en ellas, y luego, habilitando canales de conexión con ellas, es decir, no solo entender cómo funciona el Congreso de los Diputados o cómo funciona la Unión Europea, sino cómo podemos hacer que la voz de la juventud llegue de una forma muy dinámica para que esas temáticas en las que nos concentramos puedan tener una llegada a los representantes institucionales.
AE- Hablas de hacer llegar vuestras inquietudes o vuestras necesidades a instituciones como las de la Unión Europea. En vuestro caso, ¿cómo lo hacéis?
EA– Con la Unión Europea es una de nuestras vidas de acción más complicadas. Si ya es complicado hacerle entender a los jóvenes la importancia de participar en política nacional, cuando hablamos de política internacional en la Unión Europea cuesta un poco más, porque por lo general, la gente que está más informada sobre la Unión Europea son aquellos que han ido la universidad a unas carreras muy específicas como derecho o relaciones internacionales, que son carreras que por la naturaleza de las mismas, estas asignaturas las ves. Pero si hablamos de la juventud en general, hacerles entender que la Unión Europea no es un ente omnipotente que está por ahí y que nadie entiende sin necesidad de darles la ‘turra’ constantemente como si fuera una clase de derecho sobre cómo funciona la Unión Europea, es mucho más complicado porque es algo complicado de entender incluso para los que trabajamos en el sector.
Entonces, con respecto a la Unión Europea, lo que estamos haciendo ahora es mucha divulgación, estamos yendo incluso a colegios e hicimos junto con Canal Europa un proyecto que se llama ‘La Presidencia eres tú’, en el que explicábamos lo que era la Presidencia española del Consejo pero también hacemos acciones más concretas.
El otro día, por ejemplo, tuvimos un evento para hablar sobre el lobby en la Unión Europea desde la perspectiva de la juventud. Siempre intentando hacer todo lo más directo posible y en la medida que podamos tratando temáticas de las que la juventud ya esté hablando. En todas las acciones que hagamos, desde emergencia climática hasta trabajo, siempre metemos la vertiente de la Unión Europea para que comprendan que este problema, aunque es nacional, muchas veces las políticas que van a ayudar a resolverlo, no solo vienen del Congreso de los Diputados, sino que vienen desde más arriba.
Así que por un lado, esa parte de divulgación pura y dura, tanto a través de eventos concretos, temáticas concretas o programas más amplios, pero luego también, por otro lado, todas aquellas acciones de incidencia que hagamos de llevar propuestas a instituciones, siempre tiene esa visión europea. Y luego, por supuesto, cuando surja la oportunidad de la mano con Eurodiputados o con el Parlamento Europeo, habilitamos becas o algún tipo de ayuda como el European Youth Event para que puedan ir jóvenes y conozcan esa institución.
AE– Antes hablabas de que hay talento pero que muchas veces lo que falta es la vocación. ¿Qué crees que se podría hacer desde las instituciones europeas para darle la vuelta a la situación?
EA- Yo creo que con las instituciones europeas hay un ‘challenge’ muy grande y es que para poder llegar a participar en ellas, para llegar a trabajar, aunque sea en unas prácticas, el camino para llegar es una odisea. Yo misma estudié Derecho y Relaciones Internacionales y durante mi carrera, incluso siendo una estudiante muy buena, no conseguía entrar a ningún ciclo de prácticas porque llegar hasta ahí es realmente como otra carrera universitaria.
Entonces, para empezar, eso lo tendrían que revisar porque una de las maneras más fáciles de llegar a la juventud y que la juventud tenga esa vocación europeísta, es facilitar el poder entenderlo y poder trabajar allí. Si no trabajas y no participas y no estás en Bruselas, en Estrasburgo, o sea donde sea que haya una institución europea, es muy complicado que te surja esa vocación. O incluso si tienes esa vocación, como la pude tener yo en su momento, si el camino para llegar ahí lo ves imposible, puede que acabes tirando la toalla.
Se necesita fomentar esa vocación en todo el mundo, los que tienen muchísimas ganas de ser parte de las instituciones europeas y los que simplemente quieren probar. Para empezar, facilitar el poder participar en estas instituciones. Y luego también llevarlo mucho más a la parte nacional, sí que es verdad que tenemos la Oficina del Parlamento Europeo y también la representación de la Comisión Europea aquí en Madrid, en España, pero creo que falta esa parte palpable a nivel nacional de lo que son las instituciones europeas. Yo sé que desde el Parlamento de la Comisión están haciendo muchos esfuerzos para llegar a la juventud, pero muchas veces veo que llegamos a la juventud que ya está convencida. Entonces, llegar a jóvenes como yo, que ya sabemos de qué va la historia, pues sirve de algo, pero no de mucho. Necesitamos llegar a aquellos jóvenes que no tienen ni idea.
AE– Nos estamos acercando a las elecciones europeas y todo esto que comentas va ligado a la participación de los jóvenes, ¿no?
EA– Sí, efectivamente, en estas elecciones europeas veremos a ver qué pasa también a nivel nacional porque no sabemos qué va a suceder. Sí que es verdad que las últimas elecciones europeas coincidieron con otras elecciones nacionales, entonces a la gente coger una papeleta, dos o tres, le da igual. Esta vez que va a ser más complicado. También es cierto que hay una cosa diferente con respecto a las últimas elecciones europeas y es que hemos pasado por la pandemia, por la guerra de Ucrania, el conflicto entre Israel, Hamás y Palestina. Entonces ahí sí que es verdad que aunque no quieras, la Unión Europea te llega y eres consciente de que hay algo por encima del gobierno español que está tomando ciertas acciones para que tu vida no empeore demasiado o para que mejore.
En ese sentido se han llevado a cabo acciones muy concretas y muy directas a la juventud y a toda la población para hacernos saber saber qué es la institución, pero claro, confiar en que porque haya habido una pandemia y se haya desarrollado una vacuna o haya habido ayudas de la Unión Europea para la crisis de Ucrania, etcétera, la gente no va a votar directamente, no es tan fácil.
Puede que el que hayamos vivido estos eventos ayude a que la gente vaya a votar, pero aun así creo que hace falta mucha didáctica para comprender la importancia del Parlamento Europeo, porque muchas veces la gente se queja de lo que está haciendo el presidente de turno en España, ya sea Pedro Sánchez, Mariano Rajoy o quien sea, pero muchas veces lo que están haciendo es coger una directiva europea y traducirla a nivel nacional. Y esas quejas que van hacia ese presidente a nivel nacional, igual deberían ser quejas hacia la Unión Europea que se resuelven votando en estas elecciones. Si no te gusta lo que está haciendo la Unión Europea, es decir, lo que luego sucede a nivel nacional, véase temas de emisiones, temas de vehículo eléctrico… vota en el Parlamento Europeo al partido que creas que te va a defender mejor, y puede que para la siguiente vez que vayas a criticar a ese presidente nacional o presidenta nacional, te des cuenta de que ese impacto que está teniendo esa política en tu vida viene desde la Unión Europea.
AE– Y desde Talento para el Futuro, ¿se está desarrollando o se va a desarrollar algún tipo de iniciativa para tratar de fomentar esa participación?
EA– Sí, estamos ya trabajando en ello, ya lo hicimos para las elecciones nacionales, teníamos un plan pero luego Pedro Sánchez con la convocatoria nos estropeó un poco y tuvimos que recalcularlo, hicimos una campaña con expolíticos. Uno de ellos era Joaquín Almunia, que hablaba de la importancia del voto, y sí que estamos viendo qué acciones vamos a tomar de cara a estas elecciones europeas.
Lo que tenemos claro es que hagamos lo que hagamos, lo intentaremos hacer en red, en colaboración con otras organizaciones, porque ya hay muchas organizaciones en España europeístas de referencia y creemos que no tiene sentido ir solos. Entonces, estamos trabajando, viendo cómo podemos hacer una campaña o acciones en las que participemos todos y que al trabajar en red, el impacto sea mucho mayor.
Pero, sobre todo, lo que queremos conseguir es llegar a esos jóvenes que no están en ninguna asociación europeísta ni no europeísta y que no tiene ni idea de lo que es el trabajo que hace el Parlamento Europeo o la Comisión. Llegar realmente a los que deberían estar votando porque los otros ya sabemos que seguramente vayan a votar. Entonces, ver cómo podemos canalizar esa participación.






