En medio de la pandemia de COVID-19, las instituciones educativas se vieron obligadas a adaptarse a nuevas formas de enseñanza. César Cáceres, Vicerrector de Transformación y Educación Digital e Inteligencia Artificial, ofrece una visión interna sobre cómo la universidad abordó esta transformación digital, además de abordar cómo la institución planea mantenerse actualizada frente al avance tecnológico acelerado, especialmente en lo relacionado con la inteligencia artificial en la educación.
Aquí Europa- En los últimos años las instituciones educativas se han visto obligadas a adaptarse a las nuevas necesidades docentes, como fue en el caso de la Pandemia de la Covid-19. ¿Cómo planteó la Universidad Rey Juan Carlos esa transformación digital?
César Cáceres- La verdad es que ahí tuvimos bastante suerte, porque a pesar de la situación, la Universidad Rey Juan Carlos ya venía desde hace muchos años con una enseñanza online en varios títulos. Entonces, a diferencia de otras muchas universidades públicas en España, nosotros ya teníamos una infraestructura, teníamos un profesorado formado. Es verdad que tuvimos que ampliarlo, tuvimos que adaptar al resto de profesorado y al alumnado a esta nueva situación, pero es verdad que teníamos esa base.
De hecho, fuimos de las primeras en adaptarnos a la pandemia, al confinamiento. Fuimos de las primeras en sacar normativas, infografías, formación específica para todo el personal y todo el estudiantado para adaptarse a esa nueva situación. Y luego, cuando se fue paulatinamente pasando de esa modalidad en confinamiento, de enseñanza a distancia, pasamos a una enseñanza híbrida y demás, también fuimos de las primeras en ir adaptando esas modalidades en los espacios nuevos que se fueron creando y en esa adaptación que tuvimos que hacer de emergencia a esa nueva situación.
AE- En ese proceso de adaptación y transformación digital la tecnología sigue avanzando a un ritmo incalculable. Como Vicerrector de Transformación y Educación Digital e Inteligencia Artificial, ¿cómo se planea mantener actualizada a la universidad respecto a las nuevas regulaciones y directrices relacionadas con la inteligencia artificial en el ámbito educativo?
CC- Como dices, nos vino la ola de la pandemia. Nos ha venido ahora la ola de la inteligencia artificial. Es verdad que hay todas las universidades hemos ido sacando normativas, recomendaciones, dentro del comité, crear un comité, etc. En la Universidad Rey Juan Carlos, ahí sí que hemos intentado abordarlo de una forma integral.
Hemos creado un plan de transformación denominado Power You, el nombre de Power viene de empoderar al empleado, empoderar al estudiantado para poder adaptar esas herramientas de IA, que de inicio podrían darnos cierto respeto, cierto miedo, pero es verdad que nuestra universidad, al ser tan joven que tenemos 27 años, somos de las más jóvenes de España en universidades públicas, al ser tan joven, tenemos esa capacidad de adaptarnos rápidamente a los nuevos desafíos. Entonces, siempre vas a encontrar resistencias al cambio,pero es verdad que lo que estamos viviendo con este plan es un proceso muy ilusionante y eso creemos que es fundamental para poder afrontar estos nuevos retos.
AE- ¿Podríamos considerar que este enfoque hacia la inteligencia artificial es más optimista en comparación con la habitual percepción marcada por el miedo y la incertidumbre?
CC- Sí, es verdad que el reglamento de IA de la Unión Europea, así lo traslada, que evalúa la inteligencia artificial en diferentes riesgos y cómo afrontar esos riesgos.
Nosotros, desde la universidad en este plan, sí que tenemos como base una estructura de gobernanza fundamental, es decir, el cumplimiento normativo, el cumplimiento legal siempre tiene que estar, la participación de todos, el uso adecuado de las tecnologías, la sostenibilidad de la solución, la gestión institucional, que tenemos que adaptar todos los órganos de gobierno.
De hecho, mi propio vicerrectorado ahora se denomina inteligencia artificial, hemos asumido todas las competencias de formación de todo el personal, de la universidad, es decir, que queremos hacer una aproximación desde un único frente para enfrentarnos a este reto que es fundamental hoy en día.
AE- Con todos los cambios que está experimentando el modelo de enseñanza tradicional, ¿cómo ve el futuro de la docencia? ¿Cuáles cree que son las claves para no quedarse atrás?
CC- El futuro siempre es incierto y con estos avances tecnológicos que nos arrollan, es verdad que tenemos que adaptarnos muy rápidamente. Tenemos que hacerlo con cuidado, pero es verdad que no puedes pararlo. Entonces, hay que ir dando esos pasos.
Desde las universidades ya se trabajaba en cosas similares, es decir, llevamos tiempo trabajando en temas de analíticas de aprendizaje y todo el tema del aprendizaje personalizado, que llevamos mucho tiempo trabajando en buscar herramientas que nos permitan personalizar más el aprendizaje.
Es verdad que estas tecnologías nos pueden acelerar ese proceso de personalización, pero hay que hacerlo con cuidado y siempre con ese aspecto ético y legal y de transparencia que necesitamos. Entonces, ese es uno de los retos. Y luego otro de los retos que tiene la docencia en particular es toda la parte de evaluación. Siempre se comenta el tema de que la inteligencia artificial no puede llevar la tutorización de un estudiante o no puede llevar la evaluación de un estudiante.
Esos retos ya los teníamos anteriormente, pero es verdad que ahora se aceleran y corren cierto peligro en el sentido de que tenemos ese riesgo de no vigilar o no tener el cuidado de que siempre la última palabra la tenga una persona, en este caso un docente, que sea el que vele por la seguridad de esos procesos.






