Stoltenberg se despide de la OTAN, que será liderada por el ex primer ministro holandés Mark Rutte

Jens Stoltenberg se despidió de su cargo como secretario general de la OTAN tras diez años de mandato, durante los cuales destacó logros significativos, como el aumento de la preparación militar en el flanco oriental y el incremento del gasto en defensa entre los aliados. Su mandato ha sido prorrogado por consentimiento unánime en cuatro ocasiones, concluyendo este martes.

En una sesión especial del Consejo del Atlántico Norte, Jens Stoltenberg entregó oficialmente el mando a Mark Rutte como nuevo Secretario General de la OTAN. Rutte expresó su honor al asumir el cargo y agradeció a los aliados por confiar en él para guiar la Alianza en los próximos años.

En su primer discurso como líder de la Alianza, Rutte delineó sus tres prioridades: mantener la fortaleza de la OTAN y garantizar la eficacia de sus defensas frente a diversas amenazas; intensificar el apoyo a Ucrania y acercarla a la OTAN; y fortalecer las asociaciones en un mundo interconectado.

El exprimer ministro holandés rindió homenaje a Stoltenberg, calificando su mandato como «ejemplar» y reconociendo que la OTAN es ahora más grande, fuerte y unida, gracias a su liderazgo. En sus palabras de despedida, Stoltenberg elogió el pragmatismo y la capacidad de Rutte para generar consenso, así como su firme compromiso con los valores y principios de la Alianza, su apoyo a Ucrania y su dedicación al vínculo transatlántico.

La decisión de que Rutte asumiera el lóderazgo de la OTAN fue tomada por el Consejo del Atlántico Norte en junio, después de que se levantara el veto húngaro, que era el último obstáculo para su nombramiento.

La oposición inicial provenía del presidente rumano, Klaus Iohannis, quien había presentado su propia candidatura, pero retiró su postulación, allanando así el camino para que Rutte asuma el liderazgo de la Alianza.

Las lecciones clave de Stoltenbers para el éxito de la OTAN después de una década al mando

En un evento celebrado a finales de septiembre, Stoltenberg hizo balance de su mandato, así como del futuro de la OTAN. Enfatizó que la organización se ha fortalecido como institución, con un presupuesto duplicado y la inclusión de nuevos miembros, como Finlandia y Suecia, además de un apoyo considerable a Ucrania en su conflicto con Rusia.

Reflexionando sobre el futuro de la Alianza, subrayó la necesidad de invertir en defensa, señalando que un mayor gasto fortalece la disuasión y garantiza la seguridad. Asimismo, advirtió que la libertad debe prevalecer sobre el libre comercio, destacando los riesgos de depender de recursos de adversarios como Rusia y China.

Stoltenberg también hizo hincapié en que el diálogo con los vecinos es fundamental, pero debe estar respaldado por defensas sólidas, especialmente en el contexto de la guerra en Ucrania. Además, recordó que las intervenciones militares deben tener objetivos claros y realistas, como quedó demostrado en la prolongada misión en Afganistán.

Resaltó la importancia de no dar por sentado el vínculo transatlántico, afirmando que la cooperación entre Europa y América del Norte es esencial para la seguridad colectiva, y que cualquier tendencia hacia el aislacionismo sería perjudicial.

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