El porcentaje de viajeros que afirma utilizar principalmente opciones de movilidad impulsadas por energía humana o eléctrica ha aumentado del 13% en 2024 al 18% en 2025, mientras que la dependencia de medios basados principalmente en combustibles fósiles ha descendido del 35% al 30%.
Los turistas de larga distancia que visitan Europa muestran cada vez más preferencia por los viajes responsables. Según un estudio de la Comisión Europea de Viajes (ETC, por sus siglas en inglés), los viajes fuera de temporada, los destinos menos concurridos, las comunidades locales y el transporte sostenible han experimentado mejoras respecto al índice base de 2024.
El análisis, que estudia los mercados de Australia, Brasil, Canadá, China, Japón y Estados Unidos, destaca el avance significativo en el ámbito de los viajes ecológicos, que alcanza un índice de 108, seguido por la exploración de destinos menos conocidos (106), el apoyo a experiencias locales (105) y los viajes fuera de temporada (102).
También sobresale la mejora en las opciones de movilidad sostenible y es que cada vez más viajeros manifiestan su preferencia por el tren, el transporte público y otras alternativas de bajas emisiones para desplazarse dentro de Europa. En este sentido, el porcentaje de turistas que afirma utilizar principalmente opciones de movilidad impulsadas por energía humana o eléctrica ha aumentado del 13% en 2024 al 18% en 2025, mientras que la dependencia de medios basados principalmente en combustibles fósiles ha descendido del 35% al 30%.
La investigación también señala un creciente interés por las experiencias locales y auténticas. El índice de apoyo a lo local ha subido a 105, lo que refleja una mayor predisposición a elegir alojamientos de propiedad local, apoyar a empresas del destino y sumergirse en la cultura, la gastronomía y las tradiciones de los lugares visitados. Este cambio se vincula a una tendencia hacia viajes más pausados e inmersivos, aunque los investigadores subrayan que los viajeros interpretan de forma diferente qué significa interactuar con las comunidades locales.
Otra de las conclusiones del informe apunta a una mayor apertura hacia destinos menos masificados y hacia los viajes fuera de la temporada alta. El indicador que mide la exploración de lugares menos conocidos ha subido a 106, mientras que el índice de viajes fuera de temporada alcanza 102, lo que sugiere una ligera redistribución de los flujos turísticos más allá de los meses de verano.
Barreras a los viajes sostenibles
A pesar de estas tendencias positivas, el estudio también identifica diversas barreras prácticas que limitan la adopción de comportamientos responsables. Por ejemplo, el 53% de los encuestados afirma haber tenido la intención de viajar fuera de temporada, aunque solo el 49% declara haberlo hecho, lo que revela una brecha entre intención y comportamiento. En el caso de visitar destinos menos conocidos, la diferencia entre intención y práctica alcanza el 5%. Entre los principales obstáculos citados por los viajeros figuran la incertidumbre sobre cuándo se considera temporada baja en cada destino, la fragmentación de los sistemas de reserva ferroviaria, la complejidad de planificar viajes en vehículos eléctricos entre distintos países y la sensibilidad al precio.
En relación con estos resultados, el consejero delegado de la ETC, Eduardo Santander, declaró que “los viajeros de larga distancia buscan cada vez más experiencias auténticas, arraigadas en la cultura local y respetuosas con el medio ambiente. Europa se encuentra en una posición privilegiada para satisfacer estas expectativas gracias a la diversidad de sus destinos, la riqueza de sus culturas locales y su extensa red ferroviaria. Mediante iniciativas como la campaña ‘Unlock the Unexpected Upgrade’ de ETC, colaboramos con destinos europeos para promover viajes que animen a los visitantes a explorar más allá de lo convencional, a viajar durante todo el año y a conectar de forma más profunda con las comunidades locales”.






