Los ministros de Agricultura debaten sobre el futuro del sector agroalimentario y la protección rural

Los ministros de Agricultura de la Unión Europea abordaron este lunes en Bruselas la situación del mercado agroalimentario y el principio de protección rural. Durante la sesión, la Comisión presentó su visión para el futuro de la agricultura y la alimentación, un documento que busca abrir un debate amplio a nivel institucional e intergubernamental sobre los desafíos de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del sector.

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural de Polonia, Czesław Siekierski, destacó la relevancia de este debate y su alineación con las prioridades de la presidencia polaca. “Este documento llega en el momento adecuado, ya que aborda muchos de los aspectos que consideramos prioritarios. Es solo el inicio de una discusión a largo plazo en la que participarán múltiples instituciones y actores del sector”, afirmó. También subrayó la importancia del diálogo con agricultores y ganaderos, convencido de que solo a través de su participación se podrán afrontar los retos del futuro.

Uno de los temas centrales fue el principio de protección rural y cómo garantizar que las políticas europeas respondan a las necesidades de quienes viven y trabajan en estas zonas. Se enfatizó la necesidad de un apoyo real al desarrollo rural, reconociendo que una cuarta parte de la población europea reside en el campo y que muchas de estas comunidades enfrentan desafíos estructurales.

Los ministros coincidieron en que la financiación de estas políticas no debe depender exclusivamente de la PAC, sino que es fundamental integrar el desarrollo rural en otras estrategias de la UE. Siekierski insistió en este punto al señalar que «el desarrollo rural es una condición previa para el progreso de nuestra civilización» y que «las personas en estas regiones merecen una vida digna».

En cuanto a la situación del mercado, se constató una cierta mejora en la estabilidad del sector agroalimentario, aunque persisten desafíos importantes. Se mencionó la caída de precios en productos como la carne de porcino y las dificultades derivadas del coste de los insumos, especialmente energía y fertilizantes.

En este contexto, se debatió la posibilidad de imponer aranceles a los fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia, aunque varios ministros advirtieron sobre las consecuencias negativas que esta medida podría tener en la competitividad agrícola de la UE.

Durante la sesión, la bioeconomía, que se presentó como una herramienta clave para impulsar el desarrollo de las zonas rurales y la sostenibilidad del sector agroalimentario. Alemania informó sobre la Conferencia de Ministros de Agricultura en el marco del Foro Mundial sobre la Alimentación y la Agricultura, mientras que Eslovaquia puso sobre la mesa la necesidad de un reglamento específico para el bienestar de los perros de caza.

También se abordaron los efectos de la guerra en Ucrania. Los ministros reafirmaron su solidaridad con el pueblo ucraniano y analizaron la relación comercial con el país, en busca de un equilibrio que permita apoyar su economía sin afectar los intereses de los agricultores europeos. “Todos recordamos el tercer aniversario de la agresión de Putin contra Ucrania, que ha causado la muerte de muchos jóvenes y destruido infraestructuras. La solidaridad con Ucrania es inquebrantable”, expresó Siekierski.

El debate sobre el futuro de la agricultura y la alimentación continuará en el próximo consejo, previsto para el 24 de marzo. Para entonces, los ministros dispondrán de más información sobre las implicaciones presupuestarias y podrán evaluar en mayor profundidad la visión presentada por la Comisión.

«Es esencial encontrar un equilibrio entre el apoyo continuo a los agricultores, la seguridad alimentaria y la necesidad de cambio. La simplificación y la eliminación de burocracia innecesaria son claves para que las nuevas generaciones vean en la agricultura un futuro viable», concluyó Siekierski.

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