Las declaraciones del gobierno checo y del primer ministro belga desatan las alarmas de injerencia rusa para alterar el resultado de las elecciones europeas en el mes de junio.
El escándalo estalló cuando el gobierno checo sancionó el miércoles a un sitio de noticias llamado "Voz de Europa", que según Praga era parte de una operación de influencia prorrusa. El Ministerio checo de Asuntos Exteriores sancionó al oligarca ucraniano Viktor Medvedchuk, aliado del presidente ruso Vladimir Putin, así como a la propia "Voz de Europa" y a Artem Pavlovich Marchevskyi presuntamente implicada en la operación.
Al día siguiente, el primer ministro belga, Alexander De Croo, señalaba que Rusia se había acercado a los miembros del parlamento de la UE y "les había pagado para promover la propaganda rusa". Y, por su parte, los servicios de seguridad polacos dijeron el también el mismo jueves que habían llevado a cabo registros como parte de la investigación transfronteriza en Varsovia y Tychy, en el oeste de Polonia. Los medios locales citaron la declaración de los servicios de seguridad diciendo que las autoridades habían confiscado 48.500 euros y 36.000 dólares. El sitio web de la Agencia de Seguridad Interior de Polonia está inactivo desde el jueves por la tarde.
A raíz de estos hechos, se han producido reacciones en el propio Parlamento Europeo. La primera por parte de una de las candidatas de los liberales de Renew Europe a las próximas elecciones europeas, Valérie Hayer, quien se ha dirigido por carta a la presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, solicitando urgentemente una investigación completa y transparente. "Los europeos deben saber quién está a sueldo del Kremlin en este Parlamento", señala en su misiva. Del mismo modo, los populares se ha manisfestado señalando que "tras las revelaciones de la interferencia rusa en Europa, el Grupo del PPE pide un debate plenario urgente en el Parlamento Europeo. El PPE se opone firmemente a la desinformación y la propaganda de Putin y el peligro que representa para nuestra democracia debe quedar expuesto a todos los niveles".
Ante esta situación, el Parlamento Europeo está examinando las alegaciones sobre la existencia de una red prorrusa que habría pagado a eurodiputados de al menos seis países para diseminar propaganda afín al Kremlin e influir en las elecciones al Parlamento Europeo. "La presidenta está al tanto de las alegaciones y está examinando las alegaciones específicas", ha dicho un portavoz de la presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola.
El servicio de prensa del Parlamento Europeo ha explicado que la institución ya está examinando las alegaciones respecto al sitio web Voice of Europe en torno al cuál se habría desarrollado la web de influencia prorrusa y dijo que puede restringir el acceso de este medio a las instalaciones de prensa de la Eurocámara como ya ha hecho con otros sancionados por la UE por diseminar narrativas falsas sobre la guerra en Ucrania. "Estamos vigilando la situación y se prevén restricciones adicionales cuando la lista de sanciones cambie", señalaron.
En una resolución de febrero de este año, el propio Parlamento Europeo había advertido de los "continuos esfuerzos de Rusia para socavar la democracia europea" y su reclutamiento de diputados al Parlamento Europeo como agentes de influencia o el uso partidos políticos europeos "que actúan como amplificadores de la propaganda del Kremlin y sirven a sus intereses".
"Mediante la aplicación de una estrategia a largo plazo de injerencia extranjera, Rusia está tratando de socavar y, en última instancia, destruir la democracia en Europa", avisaban los eurodiputados.






