Las bolsas europeas iniciaron la jornada de hoy con importantes subidas, después de que el presidente de EE.UU. anunciara ayer una pausa de 90 días en la aplicación de aranceles. Este anuncio provocó euforia en Wall Street, que se ha extendido hoy a Europa y Asia.
Así, informa Cinco Días, el S&P 500 se anotó un 9,52%, la mayor subida desde 2008 y la tercera desde la II Guerra Mundial, mientras el Nasdaq sumó un 12,16%, su mejor registro desde 2001 y el segundo de la historia.
Los mercados europeos se suman a la celebración, aunque a medida que transcurre la jornada la moderación gana terreno a la histeria. El Ibex 35, de hecho, arrancó con una ganancia de 1.000 puntos de una tacada para marcar una subida del 8,59% en su primer cambio, la más abultada en 15 años. Pero una hora después avanza un 5%. Alemania avanza un 5,5% porcentaje similar al que marcan los mercados de Francia y el propio Euro Stoxx 50.
Las subidas en algunos valores del Ibex, estratosféricas en la apertura, han pasado a ser solamente abultadas: IAG se dispara el 9% (llegó al 20%) y Grifols, el 9,5%. Pero destacan, sobre todo, las ganancias de la banca: las seis entidades cotizadas (Santander, CaixaBank, BBVA, Sabadell, Bankinter y Unicaja) suben más del 8% en el arranque de la jornada. Y las alzas son más tímidas en valores de perfil defensivo, que han aguantado mejor el temporal, como Telefónica, Iberdrola o Naturgy, en el entorno del 1%.
En Asia, las alzas ha oscilado entre el 3% y el 9%, poco después de que hayan entrado en vigor los aranceles del 84% de China a Estados Unidos. No obstante, hay ciertas señales de cautela: los futuros del índice S&P 500 cotizan planos, después del atracón de ayer.
La rentabilidad de la deuda de EE UU se relaja, pero sigue por encima de los niveles del viernes. El dólar cae levemente frente al euro tras las subidas y el Brent que ayer se disparó el 4%, apenas se mueve. El motivo es que la suspensión de aranceles deja fuera a China, para quien Trump ha elevado las tasas y que es el origen de la mayor parte de las importaciones estadounidenses.
El parón de los gravámenes anunciado por Washington este miércoles, que se produjo con las Bolsas europeas ya cerradas y menos de 24 horas después de que entraran en vigor nuevos aranceles recíprocos para sus socios comerciales, se produjo después del episodio más intenso de volatilidad en los mercados financieros desde los primeros días de la pandemia.
En la semana casi exacta transcurrida desde que Trump, ya con el mercado cerrado, anunció la avalancha arancelaria y su retirada (con la excepción china), el S&P 500 bajó más del 12%, un 11% para el Ibex.
La perspectiva de una recesión sobre la que alertaban cada vez más analistas y bancos de inversión, combinada con el efecto inflacionario de las tasas se llevó 9,2 billones de capitalización de las Bolsas mundiales, equivalente a la mitad del PIB europeo, y desató las voces críticas de grandes empresarios, operadores de Wall Street y banqueros de inversión, a los que se sumaron también reproches desde las propias filas republicanas.
