Ahora debe ser Wellington quien complete su proceso de ratificación, lo que se espera que ocurra en el primer o segundo trimestre de 2024.
Este lunes el Consejo ha ratificado el acuerdo alcanzado con Nueva Zelanda, lo que significa que tras el visto bueno dado por el Parlamento la semana pasada, la Unión Europea ya ha hecho su trabajo y esta a la espera de que Nueva Zelanda finalice los pasos para que entre en vigor.
Según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, "Nueva Zelanda es un socio clave para nosotros en la región Indo-Pacífica, y este ambicioso acuerdo de libre comercio nos acercará aún más. El acuerdo brindará grandes oportunidades a las empresas de la UE, ya que se espera que las exportaciones crezcan hasta 4.500 millones de euros anuales". Además, la presidenta ha defendido este tipo de acuerdos para promover sus políticas en todo el mundo."Pero esto no es todo: gracias a unos compromisos sociales y climáticos sin precedentes, nuestros consumidores y nuestro medio ambiente también cosecharán beneficios. Así es como la UE consigue resultados positivos a escala mundial: trabajando en cooperación con nuestros socios",ha defendido la presidenta.
Se espera que el acuerdo suponga un recorte de unos 140 millones de euros anuales en aranceles para las empresas de la UE. Como resultado, se espera que el comercio bilateral crezca hasta un 30% en una década, con un aumento de las exportaciones de la UE de hasta 4.500 millones de euros anuales. Se espera que la inversión de la UE en Nueva Zelanda crezca hasta un 80%. Este acuerdo histórico también incluye compromisos de sostenibilidad sin precedentes, como el respeto del Acuerdo de París sobre el clima y los derechos laborales fundamentales.
El acuerdo tiene un especial interés para los agricultores de la UE ya que tendrán inmediatamente muchas más oportunidades de vender sus productos en Nueva Zelanda. Desde el primer día se eliminarán los aranceles sobre exportaciones clave de la UE como la carne de porcino, el vino y el vino espumoso, el chocolate, los productos de confitería y las galletas.
Además, no se basará solo en las reducciones de aranceles sino que protegerá a varios productos tipicos europeos. Por ejemplo, toda la lista de vinos y bebidas espirituosas de la UE (cerca de 2.000 nombres), como el Prosecco, el vodka polaco, el Rioja, el champán y el Tokaji. Además, 163 de los productos tradicionales más conocidos de la UE (indicaciones geográficas), como los quesos Asiago, Feta, Comté o Queso Manchego, el jamón Istarski pršut, el mazapán Lübecker y las aceitunas Elia Kalamatas, estarán protegidos en Nueva Zelanda.
El acuerdo tiene en cuenta los intereses de sectores agrícolas sensibles de la UE, entre los que se incluyen varios productos lácteos, carne de vacuno y ovino, etanol y maíz dulce. Para estos sectores no habrá liberalización del comercio. En su lugar, el acuerdo permitirá importaciones de Nueva Zelanda con arancel cero o inferior sólo en cantidades limitadas (mediante los llamados contingentes arancelarios).
