El acuerdo establece el marco para una cooperación política y económica más amplia y profunda entre los socios en cuestiones relacionadas con la política exterior y de seguridad, el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente, el cambio climático, la energía sostenible, el Estado de Derecho y los derechos humanos.
Esta asociación, que tiene como objetivo abrir nuevas oportunidades para empresas e inversores, fortalece el suministro europeo de recursos clave y llevar la asociación comercial al siguiente nivel, fue ratificado este jueves por El Parlamento Europeo con 358 votos a favor, 147 en contra y 45 abstenciones.
Los eurodiputados también aprobaron el acuerdo complementario para la liberalización del comercio y las inversiones. Tras la adopción de ambos textos, será más fácil y barato para las empresas de la UE exportar sus productos y prestar sus servicios en Chile.
Alrededor del 99,9 % de las exportaciones de la UE quedarán libres de aranceles, excepto en el caso del azúcar, con un incremento previsto de las ventas de la UE superior a 4.500 millones de euros. Asimismo, los productos agrícolas más sensibles como carne, ciertas frutas y verduras y el aceite de oliva, están exentos de la plena liberalización.
El Acuerdo Marco Avanzado UE-Chile pretende facilitar el acceso equitativo de las empresas de la UE a los mercados energéticos chilenos, incluido el hidrógeno, garantizando la igualdad de oportunidades de inversión y acceso justo a las redes eléctricas. Garantiza el acceso no discriminatorio a materias primas como el litio y el cobre y prohíbe los monopolios de exportación e importación, la doble fijación de precios y permite cierta flexibilidad a Chile en la fijación de precios internos.
Otra de las claves es la protección de inversiones, introduciendo disposiciones para protegerlas, basadas en el modelo del Sistema de Tribunales de Inversiones (ICS) de la UE. Así pues, el acuerdo reemplazará 15 tratados bilaterales de protección de inversiones existentes entre Chile y los Estados miembros.
El acuerdo también incluye compromisos vinculantes sobre obligaciones sociales, laborales y medioambientales basadas en las normas de la Organización Internacional del Trabajo y el Acuerdo de París. Además, por primera vez en un acuerdo comercial de la Unión, se incluye un capítulo dedicado al comercio y al género, en el que las partes se comprometen a eliminar la discriminación contra las mujeres.
La presidenta de la Comisión Parlamentaria Mixta UE-Chile, Inmaculada Rodríguez-Piñero, celebró el jueves la aprobación del acuerdo por parte de los eurodiputados, afirmando que representa un salto cualitativo en las “ya intensas” relaciones políticas y comerciales entre Chile y la Unión Europea, al profundizar la cooperación ya existente y extenderla a nuevos ámbitos.
Destacó asimismo que se trata de un acuerdo “moderno y ambicioso” que demuestra el compromiso de la Unión Europea con Chile y con el resto de América Latina y el Caribe, representando un modelo para futuros acuerdos con dicha región y con el resto del mundo.
Tras la luz verde del Parlamento, el acuerdo queda a la espera de ser aprobado también por los Estados miembros. Así pues, el Consejo también deberá adoptar la parte comercial del acuerdo.






