Los líderes de la Unión Europea se reunieron este jueves en una cumbre del euro organizada en formato inclusivo, desarrollada en los márgenes de la reunión del Consejo Europeo, con el objetivo de analizar la situación económica de la zona del euro, discutir políticas de inversión y ahorro, y fortalecer el papel internacional de la moneda única en un contexto de creciente incertidumbre global.
La cumbre contó con la participación de la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, y del presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis.
En la declaración adoptada durante la cumbre, se subrayó que “la economía de la zona del euro ha permanecido resiliente en el contexto global actual”, destacando que “el mercado laboral continúa apoyando los ingresos, mientras que el regreso de la inflación al objetivo ha contribuido a restaurar el poder adquisitivo de los hogares”.
Asimismo, se señaló que “la inversión se ve respaldada por condiciones financieras favorables”, aunque los líderes reconocieron que “una considerable incertidumbre pesa sobre la confianza y sobre las perspectivas de crecimiento e inflación, en particular a la luz del impacto sobre los precios de la energía de los recientes acontecimientos globales”.
El Eurogrupo recibió instrucciones de continuar supervisando de cerca la evolución económica y los riesgos para la estabilidad macrofinanciera. La declaración recordó que “la coordinación efectiva de nuestras políticas económicas y fiscales es vital para garantizar un crecimiento sostenible e inclusivo” e instó al Eurogrupo a “contribuir a las discusiones sobre cómo reducir los desequilibrios globales”.
La cumbre también abordó la unión de ahorro e inversión, destacando que “mantenemos nuestra determinación colectiva de cumplir con la Unión de Ahorro e Inversión, que es crucial para ampliar el tamaño y la profundidad de los mercados de capital europeos y diversificar las fuentes de financiación para inversiones a largo plazo y estratégicas dentro de la Unión”.
Los líderes valoraron los avances logrados en la revisión del marco del mercado de titulización y subrayaron “la importancia de avanzar rápidamente en otras acciones clave en línea con las conclusiones del Consejo Europeo”.
En cuanto al papel internacional del euro, se dio la bienvenida al trabajo de la Comisión sobre este tema y se alentó al Eurogrupo a “trabajar más en formas concretas de fortalecer el papel internacional del euro, incluyendo como moneda de reserva y de transacción”. Se estableció que el progreso en este ámbito será revisado de manera periódica y que “la posición del euro en el escenario mundial dependerá de la fuerza económica y geopolítica de Europa, así como de que la UE siga siendo un socio internacional confiable y predecible en el nuevo contexto geopolítico”.
La declaración también hizo referencia a la adopción del euro por Bulgaria el 1 de enero de 2026, lo que elevará a 21 el número de miembros de la zona del euro. Además, se destacaron avances en el proyecto del euro digital, subrayando la necesidad de “completar rápidamente el trabajo legislativo y acelerar los siguientes pasos preparatorios”.
Los líderes respaldaron la intención del Eurogrupo de “evaluar cuidadosamente las oportunidades y riesgos de la rápida evolución de las finanzas digitales, incluyendo el fortalecimiento de la eficiencia, autonomía y resiliencia de los sistemas de pago europeos”.






