La Comisión presenta la segunda parte del paquete socioeconómico del Semestre Europeo

Garantizar salarios mínimos adecuados es clave para reducir la pobreza laboral y estimular la economía Fuente: Comisión Europea

La Comisión ha presentado hoy la segunda parte del paquete de otoño del Semestre Europeo. La primera parte, presentada el 26 de noviembre, marcó la primera puesta en marcha del ciclo de ejecución dentro del nuevo marco de gobernanza económica.

La Comisión señala que este tramo aborda la propuesta de Recomendación de la Comisión sobre la política económica de la zona del euro en 2025, el Informe sobre el Mecanismo de Alerta de 2025 y la propuesta de la Comisión de informe conjunto sobre el empleo de 2025.

En particular, la Recomendación insta a: 

El Informe sobre el Mecanismo de Alerta (IMA) sirve como herramienta de análisis para detectar posibles desequilibrios macroeconómicos que puedan afectar a la economía de los distintos Estados miembros o a la UE en su conjunto.

Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo para la Prosperidad y la Estrategia Industrial, ha declarado: “El paquete presentado hoy constituye un paso importante en el Semestre Europeo. Nuestro análisis formula orientaciones para promover el crecimiento, la competitividad y la estabilidad. Esto significa: en primer lugar, colmar la brecha de innovación con nuestros competidores económicos; en segundo lugar, un plan conjunto de descarbonización y competitividad para acelerar la transición y reducir el coste de la energía; y, en tercer lugar, aumentar la seguridad y reducir las dependencias”.

Según la Comisión, en 2025 se procederá a exámenes exhaustivos de los nueve Estados miembros definidos como países con desequilibrios o desequilibrios excesivos en 2024. Se trata de Alemania, Chipre, Eslovaquia, Grecia, Hungría, Italia, Países Bajos, Rumanía y Suecia.

El mercado laboral de la UE ha demostrado una notable resiliencia, alcanzando en 2023 una tasa de empleo récord del 75,3 %, que aumentó al 75,8 % en 2024, mientras el desempleo descendió a un mínimo histórico del 6,1 %. Sin embargo, la desaceleración de la productividad del trabajo, en curso desde la última década, plantea retos para la competitividad global de la UE y su capacidad para sostener el crecimiento económico, la creación de empleo y la mejora del nivel de vida.

Aunque los salarios reales comenzaron a recuperarse en la segunda mitad de 2023 con la moderación de la inflación, aún no compensan plenamente el poder adquisitivo perdido. Garantizar salarios mínimos adecuados es clave para reducir la pobreza laboral y estimular la economía. La escasez de mano de obra y capacidades sigue limitando la productividad e innovación, motivo por el cual la Comisión presentó en 2024 un plan de acción para abordar estos desafíos mediante medidas conjuntas entre la UE, los Estados miembros y los actores sociales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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