La Comisión Europea presentó este miércoles una propuesta de regulación para «garantizar las promesas hechas a los agricultores de la UE» en la propuesta legal del Acuerdo de Asociación entre la UE y Mercosur, presentada a los Estados miembros el pasado 3 de septiembre.
La regulación propuesta establece medidas de salvaguarda adicionales que otorgan mayor certeza a los productores europeos, más allá de las cuotas de importación de productos sensibles acordadas con Mercosur, las cuales se implementarán de manera gradual.
En términos prácticos, estas salvaguardas se activarían en caso de que se produzca un aumento inesperado y perjudicial de importaciones desde Mercosur o una disminución injustificada de los precios para los productores de la UE. Según detalló la Comisión, estas medidas ofrecerían una protección rápida y efectiva para contrarrestar los posibles efectos adversos de tales situaciones.
La propuesta establece procedimientos para garantizar la implementación oportuna y eficaz de las medidas de salvaguarda bilaterales para productos agrícolas. Incluye, además, disposiciones específicas para ciertos productos sensibles, como carne de vacuno, pollo, arroz, miel, huevos, ajo, etanol y azúcar. En cuanto a estos productos, la Comisión ha propuesto una serie de medidas que incluyen un monitoreo más riguroso, la activación de «disparadores» claros y una respuesta rápida ante cualquier problema.
Bruselas propone mejorar el monitoreo de las importaciones de productos agrícolas sensibles bajo el acuerdo. La Comisión se compromete a realizar un seguimiento sistemático de las tendencias del mercado y, cada seis meses, a presentar un informe al Consejo y al Parlamento Europeo sobre los efectos de estas importaciones en los mercados de la UE. Esta monitorización periódica permitirá detectar riesgos potenciales de manera temprana y actuar rápidamente para mitigar cualquier impacto negativo.
En cuanto a los disparadores claros, la Comisión priorizará los casos en los que se registre un aumento significativo de las importaciones o una caída en los precios internos en uno o varios Estados miembros. En principio, la Comisión iniciará una investigación si los precios de importación de Mercosur son al menos un 10% más bajos que los precios de los productos competidores de la UE y si se produce un aumento superior al 10% en las importaciones anuales de un producto o una disminución del 10% en los precios de importación en comparación con el año anterior. Si la investigación determina que hay un daño grave o una amenaza de daño, la UE podría suspender temporalmente las preferencias arancelarias sobre los productos causantes del perjuicio.
La propuesta también establece un procedimiento de respuesta rápida, comprometiéndose la Comisión a iniciar una investigación sin demora si un Estado miembro lo solicita, siempre que haya suficientes motivos. En casos urgentes, la Comisión se compromete a activar medidas provisionales de salvaguarda en un plazo máximo de 21 días, y a concluir las investigaciones en un máximo de cuatro meses, mucho más rápido que los 12 meses establecidos en el Acuerdo de Asociación entre la UE y Mercosur.
El siguiente paso es que la propuesta de regulación sea adoptada por el Parlamento Europeo y el Consejo en el marco del procedimiento legislativo ordinario. La Comisión ha mostrado su disposición a actuar con rapidez, y se espera que los colegisladores adopten la propuesta de forma ágil para que los agricultores de la UE puedan beneficiarse de estas medidas cuanto antes.
