La Comisión Europea propone un modelo de adquisición comunitaria de armamento similar al utilizado durante la pandemia para la compra de vacunas, como parte de su estrategia para fortalecer la industria de defensa europea.
Según un borrador del Libro Blanco de defensa, aún sujeto a cambios y que se presentará la próxima semana, señala que la adquisición conjunta de armamento emerge como la alternativa más eficiente y rentable para fortalecer la defensa del bloque, informó inicialmente Reuters.
Además, la Comisión se ofrece a actuar como comprador en nombre de los Estados miembros que así lo soliciten, replicando el modelo de compra conjunta empleado durante la crisis de la COVID-19.
A pesar de este enfoque centralizado, el documento subraya que los Estados miembros seguirán manteniendo el control sobre sus fuerzas armadas, una cuestión que ha generado procupación entre las capitales europeas, tradicionalmente reticentes a ceder competencias en materia de soberanía nacional.
En ese sentido, el texto enfatiza que los gobiernos son responsables del desarrollo, la doctrina y el despliegue de sus ejércitos, pero advierte que el nuevo contexto estratégico y las significativas carencias de capacidad exigen una mayor colaboración para reconstruir las defensas europeas.
El borrador de 20 páginas identifica diversas áreas prioritarias de inversión, entre ellas la defensa aérea y los sistemas antimisiles, los sistemas de artillería, las municiones y misiles, los drones y las tecnologías antidrones, la movilidad militar, el desarrollo de inteligencia artificial, guerra cuántica, cibernética y electrónica, así como el fortalecimiento de infraestructuras críticas y capacidades estratégicas de combate.
Además, el documento recomienda la creación de reservas estratégicas y la integración de la industria de defensa ucraniana en la europea. También apuesta por una preferencia europea en la contratación pública y plantea la simplificación de normativas para facilitar la operatividad del sector.
El borrador, que podría modificarse antes de su publicación oficial antes de la Cumbre Europea del 20 de marzo, también desarrolla las opciones de financiación anunciadas recientemente por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, dentro del plan Rearm Europe.
Este programa contempla la movilización de hasta 800.000 millones de euros en inversión en defensa, incluyendo 150.000 millones de euros en préstamos para los Estados miembros y una flexibilización de las normas de déficit de la UE para facilitar el gasto militar.
Con estas medidas, Bruselas busca consolidar una política de defensa más cohesionada y garantizar la seguridad del bloque ante el nuevo contexto geopolítico global.
