La Comisión Europea ha aprobado un programa de ayudas estatales para España de 200 millones de euros para apoyar inversiones estratégicas que incrementen la capacidad de fabricación en la cadena de valor del vehículo eléctrico (VE), en línea con los objetivos del Pacto Industrial Limpio. Esta medida contribuirá a la transición hacia una economía de cero emisiones netas.
Según informó hoy la Comisión, el plan fue aprobado bajo el Marco de Ayudas Estatales del Clean Industrial Deal (CISAF) adoptado por la Comisión el 25 de junio de 2025 .
El objetivo del programa es conceder ayudas para inversiones que aumenten la capacidad de fabricación para la producción, incluso con materias primas secundarias, de tecnologías de baterías y almacenamiento de energía, así como de tecnologías de hidrógeno, para su uso en vehículos eléctricos.
El programa también concederá apoyo para la producción de los principales componentes específicos de estas tecnologías y para la producción o recuperación de las materias primas críticas necesarias. En el marco del programa, las ayudas se realizarán en forma de subvenciones directas . La medida estará abierta a empresas de todo el territorio español y las ayudas podrán concederse hasta el 30 de junio de 2026.
La Comisión concluyó que el plan español es necesario , apropiado y proporcionado para acelerar la transición hacia una economía de cero emisiones netas y facilitar el desarrollo de determinadas actividades económicas que son importantes para la implementación del Clean Industrial Deal .
La vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, ha declaraado que «el nuevo programa español de 200 millones de euros acelerará la producción de baterías y almacenamiento de energía para vehículos eléctricos, así como las tecnologías de hidrógeno. Mediante subvenciones directas, esta medida refuerza la transición industrial limpia de Europa, a la vez que asegura las cadenas de suministro estratégicas. En un momento de creciente incertidumbre geopolítica, la autonomía energética de Europa, reduciendo nuestra dependencia de los combustibles fósiles importados, es más importante que nunca. Invertir en baterías, almacenamiento e hidrógeno no solo se trata de competitividad, sino también de resiliencia y soberanía. Los fondos se desplegarán rápidamente para que la industria de las baterías pueda avanzar en esta transición».






