Europa Decide: La competitividad de la UE

Nuevo encuentro en el que las eurodiputadas abordan la competitividad de las empresas y la industria europea. En este debate moderado por el director de Aquí Europa y Canal Europa, Jesús González, participan Lina Gálvez , eurodiputada del PSOE, Socialistas y Demócratas en la Eurocámara y vicepresidenta de la Comisión de Industria, Investigación y Energía; y Susana Solís, eurodiputada de Ciudadanos, el grupo liberal Renew Europe en el Parlamento Europeo y miembro de la Comisión de Desarrollo Regional, además de suplente en la Comisión de Industria, Investigación y Energía.

Aquí Europa- ¿Cuáles son, en su opinión, los principales problemas a los que se enfrenta la empresa y la industria europea para ser competitiva hoy en día en el mundo y cómo podemos acometerlos?

Lina Gálvez- La competitividad es algo de lo que no se habla tanto y que deberíamos hablar más, porque estamos en un momento de profundísimas transformaciones y o nos subimos a ese carro o nos quedamos atrás y la industria europea necesita subirse a ese carro, ha perdido competitividad respecto a otros actores globales, véase Estados Unidos o China, pero también con otros.

En cuanto a retos, la descarbonización de la economía es un reto enorme para la industria, también el tener fuentes de energía fiables y asequibles, pero luego hay otros retos también muy importantes que tienen mucho que ver con la competitividad, como es la propia escala de las empresas, porque incluso grandes empresas de Estados miembros no tienen hoy por hoy escala para competir con otras empresas a nivel mundial, dependiendo también del sector. Eso no quiere decir que no nos ocupemos de las pymes, que también lo hacemos, pero un buen ecosistema engrasado debe permitir funcionar a grandes empresas y, por supuesto, a pequeñas y medianas empresas.

Otro reto importante es la falta de personal y de cualificaciones, tanto para la transición verde como muy especialmente para la transición digital.

Quizás otro que yo creo muy importante es la falta de instituciones y de una política industrial común. A mí esto me parece el problema específico más importante, porque todos los demás los pueden tener otros países dependiendo de los sectores, pero este es muy específico europeo, porque la política industrial europea es una competencia débil dentro de las competencias comunes, es todavía una competencia principalmente de los Estados miembros y que parece que sí, que son conscientes de que necesitamos dar un paso más en la integración económica y política y, sobre todo, fiscal para tener este fondo soberano que anunció Úrsula von der Leyen, que al final no acaba de cuajar, pero que es fundamental para hacer esta descarbonización de la que hablaba al principio, porque además esa descarbonización es cara, y, por tanto, hace falta mucho empuje público, esta cooperación público-privada, pero esto debe hacerse sin alterar el funcionamiento del mercado único.

Si son los países los que dan estas ayudas a cada uno, aquellos que tengan más espacio fiscal darán mucho más que los que no lo tengan, y eso rompe la regla de juego del mercado único y, por tanto, el propio funcionamiento de la Unión Europea. En consecuencia, debemos mejorar esa unión fiscal, esa unión política, esa unión de la energía para precisamente poder tener una política industrial europea sin que se quede ningún territorio atrás, ningún Estado miembro que no pueda competir porque no tiene tanto colchón fiscal, pero tampoco ninguna región y yo creo que ahí toda la política de innovación regional es esencial para garantizar un mejor funcionamiento de la competitividad de la industria europea.

Susana Solís- Voy a empezar por algo que ha dicho Lina que me parece fundamental y es que Europa necesita dotarse de una política industrial. Y es algo que ha surgido a finales de septiembre cuando nos dimos cuenta de que la Ley de Reducción de Inflación Americana, que era un estímulo enorme a la industria, nos hacía perder más competitividad, no solo respecto a Estados Unidos, sino respecto a China. Tenemos el ejemplo, de que estamos inundados por los coches chinos, coches mucho más baratos, dentro de una industria que ha sido siempre competitiva, líder en el mundo, los europeos éramos líderes en la industria de automoción y, de repente, vemos como 13 millones de empleos y un 8 % del PIB están en peligro.

Por lo tanto, lo primero es que Europa se ha dado cuenta de que necesita una política industrial y el gran debate que tenemos ahora, hemos cambiado hacia cómo recuperar esa competitividad en nuestra autonomía estratégica. Decía Lina, tenemos un gran reto delante de nosotros, toda esta transformación. Yo creo que el primer reto que tenemos ahora y creo que va a ser clave en el próximo mandato, es toda esta sobre regulación que hemos tenido. Creo que hemos legislado en estos cinco años más que nunca. Es necesario porque sabemos que todos necesitamos ir hacia la descarbonización, la industria también está comprometida, todos los sectores industriales hacia la descarbonización, pero también tenemos que parar un poco. Considero que esa es la reflexión que nos hacemos ahora en todos los debates.

Tenemos que ver cómo vamos a adoptar esta legislación, ver el impacto que va a tener en cada uno de los sectores, en el empleo, en la industria, en la competitividad. Y estos cinco próximos años vamos a necesitar apoyar con las políticas necesarias, con las medidas necesarias para que esa transformación verde, que desde luego es imparable, que tenemos que luchar contra el cambio climático y esta transformación digital ocurra sin dejar a nadie atrás. Para mí es muy importante que hablemos de empleos y que hablemos de puestos de trabajo.

Por lo tanto, no podemos seguir sobre regulando, tenemos que frenar. Creo que es fundamental para Europa reducir las cargas burocráticas. El 90 % de nuestras empresas son pymes y, desde luego, están sujetas a una carga burocrática que es impensable para ellos. Tenemos que apoyar a las pymes en este proceso, porque son las que más dificultades van a sufrir.

Y luego, otro de los grandes retos que tenemos, también lo has dicho, pero no skills, no tenemos capacidades, sobre todo para esta revolución tecnológica. Hay más de seis millones de puestos de trabajo hoy en día en Europa sin cubrir y tenemos que hacer un esfuerzo muy grande a la hora de poder capacitar a los trabajadores, y cuando hablamos de las pymes, es más urgente.

Tenemos muchos más retos, por ejemplo, los costes de la energía, cuando hablas con las empresas, con la industria, tenemos unos costes de energía, dos o tres veces mayor que en otros lugares y, por lo tanto, esto es vital a la hora de atraer empresas y atraer industria.

Por decir uno más, los fondos europeos y cómo los utilizamos. Tenemos acceso más difícil a la financiación. Estados Unidos con el IRA lo ha puesto facilísimo, créditos fiscales muy fáciles de implementar. Y aquí, en Europa, tenemos estos fondos europeos que en volumen son muy importantes, pero que luego vemos que no han permeado. Tenemos el caso específico de España al tejido industrial y tenemos que hacer que estos fondos sean mucho más flexibles y más ágiles. Hay una legislación relevante que viene ahora, que esperemos que se apruebe en estas próximas semanas, STEP, que es algo fundamental, que es que todos estos fondos que tenemos ahora, que todavía no se han utilizado, tanto los fondos Next Generation como los estructurales, les podamos dar flexibilidad para apoyar a la industria. Por lo tanto, creo que el mensaje positivo es que Europa mira hacia la industria es necesario reindustrializar y dentro de todos los retos que tenemos, creo que utilizar los fondos europeos, darles flexibilidad para apoyar a industrias en todos los territorios, va a ser crucial.

AE- Han estado muy de acuerdo en la necesidad de una política común industrial. ¿No les sorprende, que una legislatura de cinco años sea al final de la legislatura, cuando nos damos cuenta de que tenemos un problema fundamental de competitividad industrial? Cuando además el empleo industrial es el empleo de máxima calidad, es el empleo que crea puestos de trabajo de más calidad, no parece lógico que no haya estado entre las prioridades fundamentales a lo largo de toda la legislatura y que ahora tengamos que pedirle al Sr. Draghi un informe para saber dónde estamos.

LG- Lo estuvo, pero lo estuvo de manera equivocada. Hay que tener en cuenta que se presentó la estrategia industrial europea unos días antes de que nos confinaran por la pandemia. Entonces, quedó paralizada. Fui ponente de la parte de empleo de esa estrategia industrial. Se retomó y se intentó mejorar un poco en función de lo que habíamos aprendido con la COVID, que no teníamos ni autonomía estratégica.

Entonces, se reformó un poco, pero luego se han empezado a poner en marcha muchísimas piezas de legislación que en realidad están poniendo en marcha una política industrial Europea. La ley de materias primas críticas, la ley de cero emisiones neutras para la industria, que va unida con el mecanismo STEP, la reforma del mercado de la electricidad, la Chips Act… una serie de piezas legislativas que lo que va es orientado a una política industrial europea, precisamente reaccionando primero a lo que nos dimos cuenta en la COVID, que habíamos funcionado en una globalización que parecía que no importaba dónde se produjeran las cosas, pero importa y mucho, eso había muchos que ya lo veníamos diciendo desde antes, importa y mucho dónde se produzcan las cosas, precisamente, además, en el ámbito industrial, porque se generan los empleos de mayor calidad, pero claro, estaba esta idea de que así era más barato para el consumidor.

También las propias empresas europeas se beneficiaban de unas cadenas de valor y unos componentes baratos. Además ocurría con una energía barata rusa. Luego hemos visto cuál era el problema que eso implicaba. Hemos ido reaccionando. Cuando en agosto de 2022, Estados Unidos aprueba la IRA, la Inflation Reduction Act, es entonces cuando nos damos cuenta de que nuestro socio principal ni siquiera está respetando las reglas de juego de la Organización Internacional del Comercio y que está haciendo una regulación que contraviene las reglas de juego que nos habíamos dado. Y como tiene poder para hacerlo, lo hace.

Es verdad que luego da una cierta marcha atrás a través del Consejo de Comercio y Tecnología y empezamos a establecer una serie de mecanismos de cooperación, por ejemplo, en materias primas críticas, también en muchos ámbitos de la innovación y de la descarbonización de la economía y de la industria, pero es verdad que tiene el poder para poner sobre la mesa algo que nosotros no tenemos y el presupuesto.

Y vuelvo al inconveniente que yo decía al principio, no podemos hacer nada si no tenemos un fondo soberano, si no avanzamos en unión fiscal, sobre todo dentro de la Eurozona, que tenemos una unión monetaria limitada, imperfecta y que necesitamos realmente avanzar en esa unión fiscal.

Si no conseguimos avanzar en un presupuesto común mayor, es que es absurdo que nos comparemos con Estados Unidos, porque no tenemos las mismas reglas. Somos diferentes y hay que pensar también que la IRA, que hay algo que a mí me gusta muy especialmente de esa legislación, es que se está haciendo política social a través de la política industrial. Porque ese dinero no va a cualquier industria, no va a cualquier territorio. Va principalmente a esos territorios que han sufrido la desindustrialización por la deslocalización y por un modelo de organización neoliberal que, como decía antes, parecía que daba igual dónde se produjeran las cosas, pero no era cierto. Eso no lo estamos consiguiendo.

Ahora mismo estamos en los trílogos de la ley para industrias con emisiones netas. Se está quitando todo lo relativo a la condicionalidad social, a una creación de empleo de calidad, se está rebajando muchísimo. Los socialistas estamos peleando para que eso no sea así, pero se está rebajando muchísimo. Con lo que no puede haber, y esto yo creo que la IRA lo está intentando hacer, es decir, no podemos tener crecimiento, no podemos tener reindustrialización sin cohesión social.

Eso la IRA lo permite y nosotros no lo estamos haciendo, a pesar de que Delors, precisamente, cuando puso en marcha toda la idea del mercado único, decía siempre mercado único, pero con cohesión, porque si no no se sostiene.

SS- Creo que lo que es la Ley de Reducción de la Inflación Americana es un estímulo masivo a la industria, de una forma muy simple. Hay unos estímulos fiscales muy claros, que serían muy fáciles de hacer en Europa, dada la cantidad de los fondos de recuperación que tenemos a disposición. Por cantidades, podemos estar ahí, en lo que ha apoyado Estados Unidos a su industria.

Yo creo que la respuesta a la IRA americana, tiene que ser a nuestra forma. Desde luego, sin caer en el proteccionismo. Cuando caemos en el proteccionismo, caemos en una Europa de dos velocidades de aquellos países que ahora sabéis que al levantarse las reglas fiscales hay algunos países con más músculo fiscal.

Por tanto, tenemos que tener nuestra respuesta a la IRA sin caer en ese proteccionismo, porque no podemos competir con ellos ni tampoco con China. Creo que hemos despertado tarde.

También estamos viendo que toda esta transformación energética medioambiental que necesitamos, nuestra dependencia la estamos cambiando, estamos cambiando nuestra dependencia energética del gas ruso, por una dependencia en materiales de China que ha dominado el mercado durante mucho tiempo y domina las materias primas críticas. Tenemos que actuar y por eso digo que ahora mismo Europa tiene que dar un paso atrás, hemos legislado muchísimo, creo que era necesario, pero ahora tenemos que ver cómo impacta cada una de estas legislaciones, porque más claramente lo tenemos en el sector del automóvil, que hemos puesto en jaque a una industria que es prioritaria, no solo para Europa, sino para España.

Tenemos que ver cómo esta legislación va afectando a cada uno de los sectores y las políticas necesarias. Es importante que los fondos de recuperación llegan la empresa, llegan a las pymes y aquí cuando hablamos de competitividad tenemos que hablar con las pymes. Yo todavía no conozco una pyme que haya recibido fondos. No conozco una pyme que nos haya dicho que tenemos que eliminar todo el papeleo. Nos hemos comprometido en la Comisión Europea, que íbamos a reducir un 25 % todo lo que es el reporte innecesario. Eso es clave para nuestra competitividad. Ahí es donde no somos ágiles. Las startups europeas nacen en Europa y para crecer, para escalar, se van a Estados Unidos.

Por tanto, tenemos que apoyarnos las políticas necesarias. Y la política no es proteccionismo, es libertad, puestos bajos, energía barata y la el mix energético depende de cada Estado miembro, pero recuerdo que en España seguimos sin querer apostar por las nucleares. Lo digo por extender la vida de las nucleares para tener energía barata con la que podamos competir ahora, por ejemplo, con Francia.

To que vengo de una región industrial, que soy ingeniera industrial y que me he partido la cara esta pasada Legislatura intentando defender sectores económicos importantísimos, creo que está bien que Europa despierte y que pongamos todas las políticas necesarias.

AE- Han introducido los temas de la energía y de las ayudas estatales. Entonces, vamos por orden. Sobre la necesidad de incorporar la energía nuclear, la realidad es que es un debate que la propia Comisión en su momento ya habló, y es un debate que está abierto. Ha pasado con otros sectores, como la agricultura que está saliendo a protestar por el coste de la transición ecológica, eso va llegando a todos los sectores. La energía es el mayor coste de la industria, y ese debate que la Sra. Solís ha puesto encima de la mesa, ¿cómo lo ve?

LG- Bueno, es una de las primeras cosas que he dicho, el acceso a una energía barata, accesible y fiable. Creo que cuando hablamos de los costes energéticos, tenemos que meterlos todos y todos los que conozcamos y creo que el gran problema de la energía nuclear, es que cuando se dice que es una energía barata, no se incluyen todos los costes.

Y cuando hablamos muchas veces de alargar la vida de algunas centrales nucleares, en realidad, si no se alargan es porque es muy costoso hacerlo.

Por ejemplo, el caso de Francia, que tiene prácticamente la mitad de sus reactores parados, pero son los más nuevos, precisamente, porque apostaron por una tecnología que no ha funcionado. Entonces considero que estamos haciendo un esfuerzo muy grande de energías renovables que en España somos líderes en energías renovables que tenemos muchísimo potencial de energía renovable. Tenemos ahora mucho potencial de hidrógeno verde. Desde el Gobierno de España se ha hecho un gran esfuerzo en este sentido. Hemos liderado también la transformación de la regla.

Evidentemente, hay todavía en determinadas industrias como en el transporte, que no podemos sustituir todavía los combustibles fósiles. Por eso establecemos una serie de plazos y de un tempo que va cambiando, pero que tenemos que movernos hacia energías limpias, hacia energías renovables, sin duda.

Yo creo que en la Península Ibérica,  tenemos el potencial del hidrógeno verde, tenemos las renovables, tanto de eólica como la solar, especialmente. Todavía tenemos muchísimo potencial que seguir avanzando en ese sentido. Eso es por lo que hay que apostar, porque hay que meter los costes de todo. Yo creo que medir bien las cosas es uno de los principales retos que vamos a tener de aquí a los próximos años a la hora de diseñar cualquier ley, a la hora de diseñar cualquier fondo, porque no vale todo, el PIB no lo es todo, ni el PIB decide todo. Hay muchísimas otras variables que tenemos que ir metiendo y se están haciendo ahora esfuerzos.

Si metemos los costes reales, incluidos los medioambientales, los sociales, también el largo plazo, pues evidentemente yo creo que lo que nos saldría de la energía nuclear sería distinto.

AE- Todas las semanas la Comisión Europea está aprobando ayudas de unas cuantías importantísimas para países que tienen la capacidad y la musculatura de hacerlo y ahora además vienen unas reglas fiscales. Es decir, encima a los países que tengan más deuda y más déficit les va a ser más complicado acudir a ese tipo. Es una especie de dumping dentro de la propia Unión.

LG- Nosotros los socialistas queríamos otras reglas fiscales y unas reglas fiscales que fueran más flexibles, pero al mismo tiempo supusieran una mayor armonización fiscal para evitar este dumping, además de la importancia de tener un fondo soberano y de tener esta capacidad de tener un músculo de la Unión para que no se creen estos desequilibrios y esa competencia desleal, en definitiva. En la COVID, lo vimos muy claramente, el 80% de todas las ayudas de Estado la concentraron Alemania, Francia e Italia.

Si contamos todas esas ayudas de los Estados miembros con las ayudas comunitarias, pues a lo mejor estamos acercándonos al IRA, pero no de manera equilibrada.

A mí, cuando hay otros eurodiputados, otros Estados miembros, que nos dicen muchas veces que nos están subvencionando a los países del sur, ¿y quién se está beneficiando más del mercado único?

AE- Según los datos del PIB del último trimestre que han salido, las dos economías que más han crecido en Europa, han sido España y Portugal. Mientras que las demás están en recesión.

SS- No podemos decir que nosotros estamos recuperando el PIB más rápido que otros países

LG- Estamos creciendo. Tuvimos una herencia muy mala de las políticas de austeridad que a nosotros nos destrozaron. Nos destrozaron nuestro servicio público, destrozaron la capacidad de muchísimas empresas, muchas pequeñas y medianas empresas de poder sobrevivir, de crear empleo, se ha dado un cambio radical, la energía tiene mucho que ver con esto del acceso.

SS- El tema de los costes energéticos es fundamental para la competitividad de las empresas. Todos apostamos por las energías renovables. El potencial que tiene España es enorme, tanto en eólica como en solar, claro que sí, pero cuando no hay viento y cuando no hay sol, necesitamos una energía de backup, en este caso lo cumple la energía nuclear, que ya está instalada.

Somos el único país con capacidad instalada de energía nuclear que no ha pensado en alargar la vida de las nucleares. Por tanto, no utilizar esta energía de backup, en lo que se va a transmitir es en costes más altos para las empresas. Por tanto, esta transición necesita la energía nuclear de backup. Es una energía barata, que ya está instalada, y que el coste de los residuos lo vamos a cambiar.

Todos apostamos por el hidrógeno, pero no hay demanda actual de hidrógeno, de hecho, el proyecto que se ha caído de la siderúrgica es porque no hay demanda de hidrógeno y el hidrógeno hoy en día no es una solución factible y de ahí que Francia nos haya metido el gol en la reforma del mercado eléctrico. Por lo tanto, yo soy partidaria de la energía nuclear, está clarísimo.

En cuanto a la flexibilidad de las ayudas de Estado, lo he dicho antes, fue uno de los problemas que ha tenido España, que no podemos competir con Alemania o con Francia y, por lo tanto, necesitamos reaccionar. La flexibilidad del marco temporal nos ha permitido crear esas discrepancias. De ahí que va a ser clave, que se apruebe en las próximas semanas, STEP que significa que, como decía Lina, utilicemos bien todos los fondos europeos que tenemos a nuestra disposición.

No solo tenemos los fondos Next Generation, tenemos los fondos estructurales que son con los que España se ha modernizado en los últimos años. Utilicemos esos fondos de forma que podamos atraer a la industria. Esto es clave porque hay muchas zonas en España que se han desindustrializado. Es lo que decías, que hemos perdido capacidad, hemos perdido trabajadores. Por lo tanto, con estos fondos FEDER, con este STEP que nos da flexibilidad, podemos atraer industria, porque si se aprueba esta plataforma de flexibilización de fondos, está previsto que impacte a aquellas regiones que sean menos desarrolladas, que tenemos en España, y a todos aquellos países cuya media europea esté por debajo del PIB.

En España, en estos momentos, la media está por debajo de la media europea de PIB y, por lo tanto, podríamos beneficiarnos de esta flexibilización de fondos, que es fundamental, porque necesitamos atraer industria en las nuevas condiciones y lo que no podemos hacer es competir entre nosotros.

LG- A mí me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre esto, porque además es una cosa en la que estoy trabajando muchísimo, la parte de innovación y de todos los fondos de innovación, y sobre todo mejorar la sinergia con la política de cohesión y los fondos de cohesión.

Precisamente, si no hay una buena sinergia entre estos fondos, al final, no hay ninguna convergencia. Acabamos teniendo divergencia porque, sobre todo, la innovación suele concentrarse en pocos sitios y en zonas normalmente muy dinámicas dentro de cada Estado y entre los Estados también de forma clara.

Y esto, yo creo que hay que trabajarlo muchísimo. Yo he presentado un piloto que ha aprobado la Comisión de partenariado por la innovación regional para mejorar esta sinergia y el uso de ambos fondos, los fondos del Horizonte Europa, por una parte, y todos los vinculados con los fondos de cohesión.

Pero, claro, aquí nos encontramos con otro problema añadido, que entran también las regiones, está muy bien la cogobernanza, sin duda, yo vengo de la política regional, con lo que no voy a ningún caso a ir en contra de eso, pero claro, aquí se establecen filtros por parte de determinados gobiernos regionales que en muchos casos tienen modelos determinados. Por ejemplo, Andalucía, ahora mismo no tiene un modelo para la industria, no tiene ningún plan. Ha apostado por el turismo, por otra serie de cuestiones.

Tenemos una energía barata, renovable. Tenemos dos proyectos de hidrógeno verde grandes y está dejando el gobierno de Moreno Bonilla, está dejando de utilizar esos fondos.

No estoy hablando del Partido Popular, porque el Partido Popular en otras regiones lo está haciendo. Estoy hablando del caso de Andalucía.

SS- No estoy aquí para defender a Andalucía ni al Partido Popular, pero he estado en Andalucía y he visto cómo se están utilizando los fondos europeos.

LG- No se están utilizando.

SS- Lo que no vamos a decir es que los fondos de recuperación que son los que gestiona el Gobierno central, Andalucía los utilizan bien y los fondos FEDER o los fondos de cohesión, Andalucía no les está utilizando.

AE- En cualquier caso, introduzco dos últimas cuestiones. Hemos hablado mucho de Estados Unidos, muy poquito de China. Diálogo con China, ¿hacia dónde? ¿Cómo tenemos que establecer ese diálogo?

LG- Bueno, yo creo que China evidentemente es un competidor, pero también es un socio y además, yo creo que Europa debe ubicarse en ese nuevo orden mundial porque estamos caminando hacia un nuevo orden mundial, donde incluso las instituciones internacionales están cambiando y tenemos que participar mucho en el diseño, soy todavía muy partidaria de todas esas instituciones multilaterales.

Yo opino que la Unión Europea debe jugar un papel distinto al de Estados Unidos. La administración Biden quitando el problema con la IRA, pero luego, insisto, yo estoy aquí en la delegación de Estados Unidos, he hecho muchísimas misiones a Estados Unidos en esta legislatura y he visto cómo se ha mejorado bastante la cooperación en muchos ámbitos en el último año y medio, a partir de la IRA, en la cooperación en muchos sentidos, pero eso es verdad que nos ha alejado bastante también de China.

Hay una globalización ahora muchísimo más fragmentada, pero si queremos realmente descarbonizar, si queremos hacer la transformación digital, no podemos darle tampoco la espalda a China, porque además no somos Estados Unidos, no tenemos la autonomía estratégica que tiene Estados Unidos desde la energética a la defensa, por ejemplo, o incluso en materias primas críticas. Lo hablábamos antes. Nosotros hemos aprobado la ley de materias primas críticas. China, efectivamente, controla, porque ya en el año 89, en el quinto plan quinquenal, yo no estoy diciendo que vayamos a ser una economía planificada como la China.

Ha habido mucho cortoplacismo en la estrategia de crecimiento europea y occidental y ellos han tenido una estrategia de más largo plazo. Eso sí que es para copiarlo, la estrategia de largo plazo. A veces hay que tener regalos.

SS- Yo de China copiaría bastante poco.

LG- Yo de planificación sí.

SS- La planificación dirigida por parte del Gobierno, huiría, pero también por el intervencionismo, el exceso de intervencionismo que estamos teniendo en España, eso daría para otro debate. Pero yo creo que China es un socio no fiable y creo que hay varias cosas que nos hacen tener que buscar socios mucho más fiables y otro tipo de aliados. Recordamos lo que pasó con la industria de las placas solares, que China subvencionó ese negocio y acabó con toda nuestra industria en Europa. Pero la Comisión Europea ha decidido abrir una investigación antidumping por los subsidios que hace al coche eléctrico. Como decía antes, es una de las grandes industrias que tenemos en Europa y 13 millones de euros.

China lo que ha hecho está bien, es verdad que ha defendido su industria interna del coche eléctrico, pero se ha hecho con toda la cadena de valor. Tiene el 90 % de litio, el 75 % de todas las baterías también dependemos de China y, por lo tanto, tenemos que tener cuidado, porque hace muy pocos meses o en el pasado, China prohibió la exportación de tecnología de procesamiento de materias primas críticas.

Nosotros tenemos que buscar socios muchos días más fiables. ¿Quiere decir esto que nos tenemos que cerrar? No, pero que tenemos que buscar acuerdos y partenariados con otros socios, sobre todo en las materias primas críticas, y eso es fundamental para Europa. No podemos dejar de depender de Rusia para el gas y acabar dependiendo de China para las materias primas críticas que se necesitan para toda la industria renovable, pero también para toda la industria digital.

AE- ¿Qué esperan ustedes del informe de Mario Draghi o qué le pedirían?

LG- Pues yo espero lo que le pediría. Yo espero, precisamente, que apueste por una mayor unión fiscal y que apueste por esa carencia de lo que yo he resaltado en mis intervenciones previas, que tenemos que tener un fondo mayor, tenemos que tener un presupues

 

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