En un nuevo programa de Europa Decide, los eurodiputados nos hablan sobre las perspectivas de la legislatura 2024-2029 y sobre la composición que dejaron las pasadas elecciones de junio en la Eurocámara.
Aquí Europa– Bienvenidos al box del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Explicadas las intenciones del debate, vamos a hablar de las perspectivas de la legislatura 2024-2029 que ahora se inicia. Y también sobre las elecciones de junio y la composición que nos ha dejado en esta Eurocámara. Para ello nos acompañan por el orden que siempre decimos de mayores a menores grupos. Rosa Starás, del Partido Popular. Felicidades y bienvenida. Muchas gracias. Grupo popular en la Eurocámara.
Juan Fernando López Aguilar, socialista y democrático del Eurocámara, Partido Socialista Obrero Español. Bienvenido y muchas gracias una vez más. Gracias a ti, Jesús, encantado. Jorge Buxadé, patriotas por Europa, en este caso, y Vox, del partido VOX. Muchas gracias, bienvenido, felicitaciones. Igualmente, muchísimas gracias. Ana Miranda, Bloque Nacionalista Galego, Los Verdes. Verdes alianzas. Verdes alianzas, Benvida, Arabens, Grazas. Muchísimas gracias, Jesús.En primer lugar, les pido una valoración de la nueva composición del Parlamento Europeo. Por tanto, ¿cómo creen que se presenta la legislatura que ahora se inicia.
Rosa Estarás– La verdad es que el grupo popular estamos muy contentos. Somos el grupo muy mayoritario en la Cámara, cerca de 190 escaños. En el caso de España, hemos subido un millón y medio de votos, hemos aventajado en cuatro puntos al grupo socialista y, por lo tanto, prácticamente todos los pactos que se hagan en la Cámara tienen que pasar por el grupo popular y, por lo tanto, estamos muy satisfechos y contentos. Como sabéis, nosotros vamos a defender el Estado de Derecho, los valores europeos, la igualdad, la solidaridad, la justicia. Lo haremos con todos aquellos partidos que estén en el centro del debate político y que respeten esos valores europeos, estoy seguro de que habrá muchas alianzas con la gente con sentido común. Yo creo que el sentido común es lo que siempre ha empeorado en Europa. La polarización lo dijo ayer la presidenta, Roberta Metsola, del Grupo Popular. No es buena porque al final genera violencia política y, por lo tanto, hay que negociar, dialogar.
Creo que Europa es un espacio de diálogo extraordinario y tenemos mucho trabajo por delante, porque hay que hablar de sostenibilidad, hay que hablar de inteligencia artificial, hay que hablar de innovación, hay que desarrollar el pacto migratorio, hay que desarrollar todas las normas en cuanto a igualdad de oportunidades hombre y mujer, la tarjeta europea de discapacidad, la Ley de Transparencia Salarial, la Ley contra la Violencia contra las Mujeres. Tenemos un sinfín de cosas con las que trabajar y un tema central, la guerra de Ucrania, los temas de defensa, que también van a priorizar este mandato seguro.
Aquí Europa– Luego hablaremos en la segunda parte del programa sobre esos temas que van a ser el eje de la agenda política. Señor López Aguilar, los socialistas, ¿cómo ven esta nueva composición del Parlamento Europeo? Mi primera valoración no es tan positiva.
Juan Fernando López Aguilar– En lo que me concierne el Partido Socialista ganó las elecciones en Canarias, pero no las ganó en España. Para mí no es una buena noticia. No seamos la primera fuerza en el Parlamento Europeo desde hace la friolera de 30 años. Además, la diferencia entre PP y los socialistas se ha incrementado. Asciende ahora a 51 escaños.
Ellos han crecido y nosotros hemos decrecido. Somos 136 y ellos 187. Además, durante mucho tiempo, en este Parlamento que se caracteriza por ser la única institución directamente electiva, por sufragio universal, por tanto, un ejercicio democrático directo de la ciudadanía. No ha habido nunca un grupo parlamentario que pueda legislar por sí solo. Pero es cierto que durante mucho tiempo PP y PSOE se bastaban para componer todas las mayorías cualificadas imaginables. Ya no es así. Hace tiempo que dejó de ser así y cada vez es menos así. Resulta que cada vez hace falta ensanchar más la mayoría proeuropea para continuar legislando y eso para mí no es una buena noticia.
Estoy muy preocupado por el incremento que confirma las encuestas de escaños escorados a la extrema derecha, claro que estoy preocupado. Son tres grupos a la derecha del Partido Popular. Cree que eso me parece una buena noticia, no lo es para mí, para los valores que represento, desde luego no lo es. Para mi visión de Europa, desde luego no lo es, pero es el material con el que tenemos que trabajar esta legislatura, lo que significa que tenemos que continuar asegurando mayorías europeas. Quizá lo que pueda aportar de positivo coincide en que el Parlamento Europeo todavía es un Parlamento respirable en su pluralismo. Es directamente expresivo de la pluralidad constitutiva de Europa y es un Parlamento en el que todavía somos capaces de conversar transversalmente de forma muy ancha, respetándonos mutuamente.
Respeto a todo el mundo que tenga representación democrática, respeto a mis compañeros en esta mesa, pero respeto a todo el mundo en el Parlamento Europeo. Respeto que exijo para mí, por supuesto, lo práctico. Eso significa que en un Parlamento donde nadie tiene mayoría asegurada, todo es geometría variable, todo hay que trabajarlo día a día, sudando la camiseta. Es imprescindible ser capaz de conversar con todo el mundo, de componer algún tipo de acuerdo, de aproximación al otro, a la otra, por lejana que te parezca su posición o distante de la tuya, intentando tender puentes y, por supuesto, construir Europa, comprendiendo que Europa es así, extremadamente diversa y plural, es 27 estados miembros, 8 grupos parlamentarios. Hay mucha gente que piensa la contraria de lo que tú piensas, pero tienes que dialogar con todo el mundo y hacerlo permanentemente hasta la extenuación.
Aquí Europa- Sr. Buxadé, tercer grupo, nuevo grupo, patriotas por Europa, Vox cambia de grupo. ¿Cómo se plantean esta legislatura?
Jorge Buxadé – Yo creo que, a nivel europeo, que es de lo que se trata, de valorar el resultado de estas elecciones europeas, hay un mandato claro por parte de la ciudadanía europea, de los ciudadanos de las naciones europeas, y es que no quieren políticas de izquierda. Prácticamente todos los partidos patriotas, todos los partidos reformistas, todos los partidos conservadores han crecido en todos los Estados miembros.
Incluso hay países que no tenían representación, como Portugal, Conchega o Chipre, donde ahora hay partidos patriotas. Es un mandato claro, pero que aquí han pasado de él. El Partido Popular ha huido de esa realidad, la realidad de lo que está sucediendo en Europa, en las sociedades europeas, y en lo que llevamos de legislatura, muy poquito, hemos visto que ha preferido, por supuesto, mantener esa gran coalición con toda la izquierda europea.
Incluso en esta semana hemos visto con el nombramiento de ese último vicepresidente que han preferido un vicepresidente de la extrema izquierda, proislamista, por inmigración masiva y descontrolada, a un vicepresidente de patriotas. Yo creo que hago una enmienda a la totalidad, a lo que dice Fernando. No se trata del trato personal, se trata del trato político. Y en esta casa hay una regla no escrita, que es la aplicación y el reparto de los puestos de responsabilidad dentro del Parlamento, con arreglo a la regla Dont.
Nadie se esperaba que el Partido de los Patriotas Europeos fuese el tercer grupo de la Cámara, pero lo es con 84 diputados. Nadie se esperaba que el grupo de conservadores y reformistas europeos fuese el cuarto grupo de la Cámara y lo es con 76 diputados. Sin embargo, esa regla de Odón se la han saltado por el foro de sus caprichos y han cerrado ese gran acuerdo entre el Partido Popular Europeo y toda la izquierda europea para excluir al grupo de los patriotas de, por ejemplo, dos puestos de vicepresidente, un puesto de cuestor, que sería la lógica y el respeto a los principios democráticos.
Con lo cual, estamos viendo que lo que sucede, por ejemplo, en algunas naciones, como en España, donde VOX también es excluida de la Mesa del Congreso, rompiendo esa regla no escrita del reparto de los puestos por don, pues se está trasladando a Bruselas. Con lo cual, ya anunciamos que no vamos a aceptar que nadie nos diga que trasladamos los debates nacionales. Aquí ellos están trasladando una forma de proceder absolutamente antidemocrática. Son millones de europeos que han votado a partidos, partidos que, en otro caso, además, están gobernando con el Partido Popular en sus naciones, como en Italia o como en Holanda. Y, sin embargo, hay una exclusión. ¿Por qué? Pues porque toda esta estructura tiene una conciencia ideológica muy clara y muy dirigida a algo que nosotros hemos denunciado en la anterior legislatura y que, por desgracia, en cuatro días de legislatura se confirma.
El Partido Popular prefiere, con toda claridad, actuar con toda la izquierda europea antes que mirar a su derecha, pero que es mirar a la derecha, que es mirar a los europeos. En cuanto a la etiqueta de la extrema derecha, cualquiera que tenga un poquito de inquietud intelectual y de honestidad intelectual llegaría a la conclusión de que eso es una barbaridad. Y simplemente poner de manifiesto que en ese grupo nuevo donde nos hemos incorporado, hay delegaciones que vienen de Reniu, como el partido checo ANO, vienen delegaciones del Partido Popular Europeo, hay delegaciones que vienen de ECR, hay delegaciones que vienen de los no inscritos. Es un partido de patriotas donde la etiqueta izquierda-derecha desaparece. Lo que nos une es la conciencia de la defensa de las competencias de los Estados miembros dentro del propio Tratado y, por tanto, el rechazo de esas políticas federalistas y globalistas desde la Unión. Es un análisis claro que cualquiera que no esté metido en esta burbuja lo hace. Ve el dibujo del Parlamento Europeo hace cinco años y el dibujo actual dice Algo han dicho los europeos. Bueno, pues aquí como si no hubieran dicho nada.
Aquí Europa- Señora Miranda, el bloque nacionalista gallego entra por primera vez de forma directa en la legislatura. ¿Cómo se plantean esta legislatura?
Ana Miranda– Primero, agradecer la participación en este debate, como siempre, además, con un galego como a ti. Y, en segundo lugar, también el orgullo de haber sido elegidos y de poder representar aquí a los intereses de Galicia, de nuestra nación, y también desde una perspectiva progresista, de izquierdas, por la paz y por la justicia social, como siempre hemos hecho.
Esta legislatura, el mandato que nos han dado los ciudadanos gallegos y gallegas es que defendamos los intereses gallegos aquí y que defendamos una Europa diferente, una Europa de los pueblos, una Europa de la paz, una Europa que apoye a la gente que está pasándolo mal, que es mucha, y sobre todo que en Galicia es una llamada muy clara a los problemas sociales que tenemos, problemas ambientales, como la apuesta que se está haciendo por una industria de macrocelulosa que quiere captar fondos europeos, como es el tema de Altri, y nosotros vamos a trabajar desde diversas comisiones siempre en esa defensa, que es lo que nos han pedido y por lo que hemos incrementado en un 4,33 % de votos, siendo además la segunda fuerza política del país y, además, teniendo la suerte de que en nuestro país no hay esa extrema derecha que está inundando la Eurocámara en tres grupos y que realmente nos da pavor que se ataque a los migrantes, como está pasando en Polonia, donde se está permitiendo que se dispare a personas migrantes que están con total impunidad, que están saliendo la noticia estos días, nos da pavor esos discursos antifeministas, nos da pavor también toda una serie de políticas que ya anunciábamos en la resolución sobre el avance del neofascismo en Europa en el año 2018, de la que tuve la suerte de ser la ponente, junto con la eurodiputada del Partido Popular Rosa Tung, la eurodiputada Wilström del Partido Liberal y la eurodiputada Iliana Forenza, de lo que podía pasar, de la construcción de los fake news, la construcción de mayorías en las que hay que plantarse y hacer un cordón sanitario y me alegro mucho de que se haya aplicado ese cordón sanitario.
Nosotros somos una fuerza que defendemos dentro de la Alianza Libre Europea, en estos momentos formada por tres diputados en la ALE, una Europa de los pueblos y una Europa de la paz. Estamos ante el genocidio de Palestina. Estamos en una guerra en Ucrania. Estamos que tenemos que hacer políticas apostando no más en defensa, sino por la paz y por el gasto social en Europa, que es lo que nos han pedido nuestros ciudadanos.
Aquí Europa- Bueno, turno de réplicas. Han dicho cada uno de ustedes sus posiciones y yo creo que antes seguro que tiene algo que decir. Señoras taras.
RE– Sí, a ver. Yo llevo aquí 15 años. Lo que yo he aprendido de Europa, tuve responsabilidades en el Gobierno de Baleares y también estuve en el Congreso de los Diputados, es que el diálogo es fundamental. Aquí nadie tiene mayoría. Las posiciones extremas, o todo o nada, no son europeas, son antieuropeas, son profundamente antieuropeas. Yo provengo del sector social, aprobamos una tarjeta europea de discapacidad y votó en contra los Podemos y se abstuvo Vox, tarjeta europea de discapacidad.
Aprobamos una estrategia europea de cuidados y los extremos no estuvieron de acuerdo. Aprobamos un pacto de inmigración y no estuvieron de acuerdo. Ni papeles para todos ni que no entre nadie. Sentido común en las cosas. Yo creo que Europa es sentido común. Los valores de Europa simbolizan justicia, igualdad, diálogo, solidaridad. Estos son los valores.
Nosotros estaremos negociando con todos aquellos que quieran construir Europa, que sean profundamente europeístas. Y Europa significa esto. Aprobamos una ley de inteligencia artificial. También con algunos en los lados en contra. Aprobamos una ley contra la violencia contra la violencia contra las mujeres. Los extremos también en contra. Una ley de transparencia salarial para que nunca un hombre cobre más que una mujer por un trabajo de igual valor, los extremos en contra.
Entonces, esto nos hace pensar que tenemos que dialogar mucho, pero estoy de acuerdo contigo en que yo a veces parto de posiciones pensando que tengo razón, pero cuando me siento a hablar con la gente y con todos los grupos, pues puedo decir Oye, pues esta idea es buena, la recupero. Nadie, no puede haber ganadores y perdedores. Europa es. Todos ganamos pensando en que el centro son los ciudadanos. Por esto nuestro pacto es con los ciudadanos.
Habrá temas que coincidiremos, por ejemplo, en la defensa del Estado de Derecho, nosotros coincidiremos con muchísimas cosas de patriotas, es decir, que se rompa la separación de poderes, que haya tics contra la libertad de prensa, que de repente se rebaja la corrupción, que haya homenajes a etarras. Evidentemente, coincidiremos. Ahí nosotros tenemos plena coincidencia. En otros temas, no tendremos coincidencia y vamos a ir como partido principal negociando siempre como referente con los valores. Eso va a ser un poco nuestra guía. Deciros que los ciudadanos han hablado, nos han dado una mayoría, pero no es una mayoría para hacer lo que nos dé la gana, es una mayoría para negociar, para llegar a acuerdos.
El mejor eurodiputado no es el que tiene la mejor pelea, el mejor diputado es el que tiene el mejor acuerdo, porque si nosotros tenemos 188 escaños y necesitamos 400, tendremos que hablar con todo el mundo que quiera construir Europa y donde haya construcción de Europa estaremos allí, estaremos en todos los temas, en los temas agrícolas y el sector primario, nosotros queremos defender como nunca el campo y la agricultura.
Es verdad que tiene que hablarse de sostenibilidad, pero priorizando la agricultura y el sector primario y, por lo tanto, tendremos que hacer un estudio de lo que tenemos que decidir para que nunca un sector así sea perjudicado. Pero si en ese camino encontramos a todos los que quieran construir, pues tenemos que hacer todos cesiones, porque la pasada legislatura hemos aprobado muchísimas normas, muchísimas directivas, pero con la presencia y el protagonismo de todos. Eso yo creo que es Europa y creo que es el mensaje que quieren escuchar los ciudadanos. Los ciudadanos están hartos de políticos que se pelean una cosa, el otro dice la otra.
A mí me gustó ayer cuando Roberta Metsola, nuestra presidenta del Parlamento del grupo popular, ganó por amplísima mayoría. Eso significa que no la votó solo el PP, la votó el PP, la votó el grupo socialista. Bueno, la votó mucha gente. En el hemiciclo éramos 720 y la votaron más de 500. Bueno, pues eso es de Europa. Eso simboliza Europa. Eso significa liderazgo. Europa necesita liderazgo. Pero para ser líder hay que tener mucha capacidad de escucha. Yo os digo que desde mi grupo vamos a tener mucha capacidad de escucha para construir la Europa que quieren los ciudadanos.
LA– Afirmé intencionadamente en la intervención que el Parlamento Europeo es la única institución directamente elegida por sufragio universal y la única institución directamente lectiva, supranacional y legislativa del mundo. Por eso estoy diciendo muchas cosas al mismo tiempo. El Parlamento Europeo no es un Parlamento menor, es un Parlamento determinante. Lo es para la vida de los ciudadanos a los que representamos para la ciudadanía que nos ha puesto aquí. Sin embargo, constato de inmediato que es doloroso fracaso.
No individual, sino colectivo, el que continúe votando el Parlamento Europeo un porcentaje de participación cualitativamente inferior al que es habitual en elecciones municipales o en elecciones generales, el 50% de la gente en España, pero en varios países miembros de la Unión Europea por debajo de eso. Eso me parece sumamente preocupante, porque significa que el Parlamento Europeo nunca ha roto, no teniendo ningún déficit de legitimación democrática, la barrera de comunicación, el déficit de comunicación y de visibilidad que permite a la gente percibir cuánto le importa el Parlamento Europeo.
La legislación que hacemos aquí es una legislación que tiene carácter supranacional es directamente obligatoria para los Estados miembros. Mencionaba rosas directivas, que son leyes europeas que requieren transposición, pero votamos cada vez más reglamentos que no requieren ninguna transposición. Son leyes europeas directamente efectivas y vinculantes y obligatorias para los Estados miembros y que generan derechos, que la ciudadanía europea puede reclamar ante tribunales. Por eso le doy enorme importancia a que quien esté en el Parlamento Europeo tenga una idea de Europa europeísta.
Y por tanto lamento que la baja participación explica, entre otros factores, de manera absolutamente decisiva, que crezca la extrema derecha que tiene en el Parlamento Europeo una visión nacionalista que yo califico de reaccionaria en el sentido de reaccionar contra la integración europea. Viene aquí a reivindicar la soberanía de los Estados miembros, sin comprender que venir a la Unión Europea era exactamente compartir eso que todavía puede llamarse soberanía, lo que quiera que sea.
En el siglo XXI y en el mundo que nos toca vivir la soberanía, desde luego está compartida en la Unión Europea y está compartida en dominios que fueron mucho tiempo competencias exclusivas de los Estados. Por ejemplo, migraciones o asilo. Este es un asunto que nos divide enormemente a los europeístas con respecto a las posiciones de la extrema derecha regionaria. Pero no solo porque el contenido de sus propuestas sea ofensivo a mis valores y me parezca inaceptable por falta de humanidad, por falta de solidaridad, por falta de entendimiento del mundo que nos toca vivir, la respuesta que tenemos que construir en Europa ante el hecho migratorio y manejándolos de manera común, con responsabilidad compartida y con solidaridad vinculante entre los Estados miembros es la única manera de poder ser eficaces.
No sólo por eso digo, sino porque no han comprendido que migraciones así lo han dejado de ser competencia exclusiva de los Estados miembros, más que nunca cuando entró en vigor el Tratado de Lisboa. Por eso le pregunto muchas veces cuando escucho a los representantes de los grupos de la extrema derecha que dicen ¿qué tiene que decir Europa sobre el modo en que manejo a los migrantes, el modo en que los expulso, el modo en que los rechazo en la mano, saco a la Armada a echarlos de nuevo a donde pertenecen, que regresen de donde vinieron. ¿No te has enterado de que cuando entró el vigor el Río de Lisboa? Hay un mandato de que construyamos un sistema europeo común de migraciones y de asilo, como un derecho penal europeo, como unas garantías procesales europeas y que el Estado de Derecho no es una fórmula, no es una logomagia carente de contenido.
El Estado de Derecho significa un Poder Judicial que garantiza los derechos fundamentales de la ciudadanía, las libertades consagradas en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que son obligatorias en su cumplimiento y observancia por todos los Estados miembros, lo que significa que hay un nuevo estándar de derechos fundamentales que trasciende incluso a las constituciones de los Estados miembros. Entender eso es entender de qué va a Europa. Por eso yo siempre le digo a los grupos de sistemas de derecha que se lamentan de estar excluidos de lo que llaman cordón sanitario, que, si compartiesen una idea practicable de Europa, pero sobre todo coherente con las obligaciones adquiridas cuando los países que han expresado esa representación contrajeron para ser parte de Europa, todo iría mucho mejor para todos. Aun así, por supuesto, se dialoga con todo el mundo. Añado el mundo.
JB– No, no, no.
LA- Añado una última consideración. Añado una última consideración autocrítica. Soy autocrítico de mi grupo con lo que llaman cordón sanitario. Porque claramente el cordón sanitario no es la respuesta ni mucho menos el antídoto. Hay que hacer mucho más que decir vamos a aislar o encapsular de la extrema derecha reaccionaria. Hay que atacar las causas, raíces, que hacen que mucha gente cabreada esté votando en ese sentido. Gente que se siente excluida, gente que se siente pretendida, gente que no se siente escuchada y, sobre todo gente que piensa que la globalización tiene una lectura que la amenaza. Hay que ofrecer las respuestas integradoras, respuestas inclusivas, respuestas de satisfacción de sus demandas y que desactiven lo que son sus miedos y sus incertidumbres, porque de otro modo no cabe la menor duda. Habrá plataformas políticas que exploten el miedo a la incertidumbre y a la inseguridad. Y ese miedo a la incertidumbre y la inseguridad es un gran desafío para la familia social. Por lo tanto, estoy aportándote una lectura autocrítica del cordón sanitario. Está muy bien.
JB– La lectura autocrítica está muy bien, pero autocrítica no habéis hecho ni ninguno de los do, ni la vais a hacer, porque en realidad todo pasa porque estáis permanentemente unidos aquí, en Bruselas, para excluir a millones de europeos. Lo digo porque, precisamente, no me dirás a mí que fui ponente de Eurodac, una de las piezas de asilo de inmigración en la pasada legislatura, con lo cual, la capacidad de negociar y de llegar a acuerdos, demostré. No se trata de eso, se trata de exclusión y no se trata de gente que se siente mal por lo que decís. No es gente a la que le insultáis. Cuando en una intervención de dos minutos has dicho seis o siete veces extrema derecha, reaccionaria, con voluntad de insulto. A mí me da igual. Yo ya estoy muy acostumbrado, Fernando. Yo ya estoy muy acostumbrado. Yo ya vengo habitual en la descripción del coche.
LA– Fernando, yo ya vengo a la política.
JB– Yo vengo a la política. Yo ya vengo llorado a la política. Pero cuando vosotros decís esto con voluntad de insulto, estáis insultando a millones de europeos. Cuando Ana decía No, es que en el año 2018 ya hicimos una resolución contra no se sabe qué. Desde el año 2018 hasta el año 2024 los europeos se están votando en contra de esa resolución porque lo que quieren es libertad. Esta semana hemos conocido que en Alemania hay una palabra que han declarado que es la palabra odiada del año.
¿Sabéis cuál es la palabra? Libertad de opinión. Eso se ha declarado en Alemania. ¿Por qué? Porque hay millones de alemanes que proclaman la libertad de opinión. Proclamo mi derecho a defender las fronteras seguras. Proclamo mi derecho a defender que, aunque exista un pacto de asilo e inmigración y haya competencias compartidas con la Unión Europea, lo que quiero son fronteras seguras.
Proclamo mi derecho a decir que me gusta el modelo de protección de fronteras de Hungría y que si todos los estados miembros que son frontera con el exterior tuvieran ese mismo modelo, no tendríamos problemas de inmigración ilegal y, por tanto, todos los problemas añadidos a la inmigración ilegal, tanto desde el punto de vista económico, social, colapso de los servicios públicos y ya no quiere hablar de la inseguridad o de determinados delitos que no existían en Europa y que ahora existen en Europa. Vosotros tenéis un modelo que es fronteras desprotegidas y que luego la gente, las clases medias y las clases trabajadoras de Hungría no tienen nada que aguantar.
Tiene una frontera de Europa o no?
Es una frontera exterior de Europa. ¿Sí o no? Entonces, dicho esto, en cuanto a las afirmaciones muy bonitas de Rosa. Habla un lenguaje florido en el que todos estamos bien, pero aquí la pregunta es por qué el Partido Popular votó a un vicepresidente de DEF, el último grupo de la Cámara a un tipo de extrema izquierda, proislamista, por inmigración masiva descontrolada, un tipo de merengón, de los impuestos para los ricos al 98% y de que las clases medias no puedan trabajar. Esa es la pregunta y no votó a otro diputado de un grupo.
RE– La delegación española no ha hecho esto que ha dicho el señor Gutiérrez.
RE– Tendrías que contactarte un poco de mi lenguaje.
JB– No, no, es que está muy bien.
RE– Te diría mejor si te contagias de aquel lenguaje.
JB– Está muy bien hablar de la igualdad y de que todos son buenos, pero la verdad es que nadie ha hablado con el grupo de Patriots esta semana.
Punto. Ninguno. Qué es mentira lo que dicen, que es mentira, que hay una clara voluntad de golpear a millones de europeos que ven el mundo de forma distinta o no tenemos derecho a ver el mundo de forma distinta. Tenemos o no derecho. ¿Cuál es esa Europa que queréis? La Europa de la exclusión, la Europa que dice No hay millones de europeos que no tienen que su voz sea escuchada. Sí, es la voz de la exclusión, es la voz del asalto, es la voz del totalitarismo escondido en unas formalidades democráticas, porque efectivamente son mayoría. Y cuando dejéis de ser mayoría, porque dejaréis de ser mayoría, seguís con las mismas políticas y dejaréis de ser mayoría.
El siguiente paso será lo de Alemania, que es prohibir la libertad de opinión. Y empezar a cerrar medios, que es lo que tu presidente, mi presidente, Sánchez, quiere empezar ahora en España.
Aquí Europa- Señora Miranda, cerramos esta réplica. Muchas gracias.
AM– A mí me parece que los discursos del odio, sinceramente, deberían de reflexionar un poco sobre ellos.
JB– Sí, claro.
AM– Deberían reflexionar y mucho. – ¿y por qué dices por mí?
JB– Yo no digo por nuestras ideas, ya que habláis.
AM– No, no, no, pero me da miedo.
-Aquí no digo yo.
JB– Dime, ¿a quién odio?
–AM No, no, Jorge Buxadé. Acabas de calificar a un candidato de izquierda. Sin una justificación.
JB– Pepe lo demoniza como islamista. -¿es islamista?
AM– Yo lo digo por islamista. Los discursos de odio que trasladáis en la Eurocámara.
RE-La extrema izquierda también hay discursos de odio.
AM– Debíais hacer una reflexión desde el punto de vista humanitario.
JB– Yo la hago.
AM– Porque, seguramente, si se diese una vuelta diferente a las cosas. También habría otros acercamientos, a lo mejor con el Partido Popular, con nosotros nunca. Evidentemente, hablabais de Marxi, ¿no? Hombre, es difícil acercarnos a Marxi. Nosotros somos el BNG y nosotros vamos al pueblo balear. Si vosotros también habéis firmado con ellos un pacto en Álava, tengo la foto, además, lo que queráis. En ese tema no te voy a entrar, Rosa. Entonces, la cuestión es mi turno. La cuestión es, desde un punto de vista humanitario, usted que es abogado del Estado y que yo imagino que tiene una inteligencia sobrada para haber sacado una posición de memoria.
JB– No, memoria. Eso es lo que s
