El discurso sobre el Estado de la Unión de Ursula von der Leyen, quien comenzó su intervención afirmando que «Europa está en combate», dio inicio a un debate clave sobre los retos y prioridades de la Unión Europea. Para analizar las iniciativas anunciadas por la presidenta de la Comisión Europea y las prioridades políticas para el segundo año de legislatura, el último programa de Europa Decide reunió a eurodiputados de tres de las principales fuerzas parlamentarias: Adrián Vázquez Lázara (PP, PPE), Juan Fernando López Aguilar (PSOE, S&D) y Oihane Agirregoitia (PNV, Renew Europe).
Vázquez Lázara subrayó que Von der Leyen adoptó un enfoque más contundente al hablar de los desafíos que enfrenta Europa, mencionando incluso el «peligro» que corre la Unión. Este «cambio de enfoque», indicó el eurodiputado popular, pone énfasis en la política exterior, la defensa y la competitividad económica, lo que marca un giro respecto a los debates anteriores. «Era complicado escuchar palabras tan contundentes sobre el peligro en el que estamos, casi vital o de supervivencia futura», señaló Vázquez, aludiendo al tono alarmista de la presidenta de la Comisión.
Aunque reconoció que algunas de las propuestas eran valientes, Vázquez Lázara apuntó que muchas de ellas seguían siendo de «soft power», como sanciones y acuerdos internacionales. «El reto está en trasladar este cambio al lenguaje del poder, con propuestas más duras que suaves», añadió, sugiriendo que se requiere un enfoque más firme ante los retos globales.
Juan Fernando López Aguilar, por su parte, criticó el enfoque de la Comisión Europea en esta legislatura, destacando que durante la anterior se lograron avances significativos, como el Pacto Verde y la regulación de la inteligencia artificial. Sin embargo, consideró que las propuestas de Von der Leyen en este mandato eran más débiles, especialmente en materia de defensa. Según López Aguilar, la defensa europea no debe depender solo del incremento de los presupuestos nacionales, sino de una «capacidad integrada y una inteligencia compartida». Además, insistió en que no se deben descuidar los pilares fundamentales de la UE, como la cohesión social y la solidaridad. «No puede realizarse a costa de los grandes pilares vertebrales de la construcción europea, como la política de cohesión o la política regional», subrayó.
Oihane Agirregoitia, eurodiputada del Partido Nacionalista Vasco (PNV), comenzó su intervención señalando que, aunque no siente simpatía por la figura de Von der Leyen, valoró positivamente que la presidenta abordara temas como la situación en Gaza y Palestina, un asunto que había generado malestar en el Parlamento Europeo debido a la falta de respuestas claras.
La eurodiputada de Renew Europe también destacó algunos de los anuncios de Von der Leyen, particularmente en el ámbito económico, como la creación de corredores energéticos y las inversiones en sectores tecnológicos. Sin embargo, opinó que los temas sociales, como la vivienda y la lucha contra la pobreza, deberían haber tenido más protagonismo. «Si no somos capaces de solucionar las preocupaciones de la gente, que lo que les cuesta cada día más es ir a la tienda o enfrentar el problema de la vivienda, podremos seguir hablando de las propuestas, pero no estaremos atajando el malestar ciudadano que se percibe en la calle», comentó.
El Eurodiputado popular criticó la desconexión entre las decisiones políticas y las expectativas de la ciudadanía. «Si queríamos legislar a golpe de ideología e intentar hacer en cinco años lo que a veces hay que hacer en 20 o 30, es probable que lo que recibamos a cambio sea un golpe pendular por parte de las sociedades europeas», indicó, sugiriendo que los políticos deben estar un paso por delante de la sociedad, pero sin alejarse demasiado de sus realidades. En cuanto a las prioridades para la nueva legislatura, Vázquez Lázara señaló la competitividad económica, el respeto al Estado de derecho y la necesidad de pasar de las palabras a la acción en política exterior y comercial.
En respuesta a la afirmación de que no hay espacio para ideologías, el eurodiputado socialista defendió que «no hay nada de ideología en hacer frente a la emergencia climática, que es una realidad». En este sentido, recalcó que los objetivos de la transición verde justa deben mantenerse sin rebajarlos. También abordó las críticas sobre el Estado de derecho en España, defendiendo la calidad de la democracia española. «En España hay una democracia vibrante, con medios de comunicación no solo plurales, sino, evidentemente, en una gran mayoría de ellos, hostiles, abiertamente hostiles al Gobierno», destacó, resaltando también la independencia judicial del país.
Sobre el acuerdo comercial con Estados Unidos, Vázquez Lázara coincidió con Agirregoitia, señalando que, aunque el resultado no fue el ideal, entiende las complicaciones de la negociación. «Aunque no esté contento con el resultado, puedo entender que haya sido muy complicado conseguir algo mejor», concluyó.
En ese sentido, López Aguilar criticó la postura de Von der Leyen tras su encuentro con Donald Trump en Escocia, calificando las condiciones comerciales del acuerdo de «completamente intolerables». Para él, la Unión Europea no puede seguir la agenda de EE. UU. sin defender sus propios intereses. Finalmente, pidió un cambio de rumbo en la Comisión Von der Leyen, sugiriendo que el Parlamento Europeo debe apoyar un enfoque más proeuropeo, especialmente frente a la creciente influencia de la extrema derecha en las decisiones.
Por su parte, Agirregoitia subrayó la necesidad de revisar las normas de funcionamiento de la Unión Europea, que considera obsoletas para el contexto actual. La falta de agilidad para tomar decisiones cruciales en áreas como la competitividad y la protección de los derechos humanos, aseguró, está limitando la capacidad de la UE para avanzar como proyecto. «Cuando tenemos al enemigo dentro de casa, es muy difícil llegar a acuerdos para sacar adelante términos que nos permitan avanzar como proyecto europeo», explicó.
Según la de Renew, las normas actuales fueron diseñadas en un contexto diferente y deben ser actualizadas. «No podemos enviar un mensaje a la calle de que no podemos avanzar en determinadas cuestiones», concluyó, resaltando que esta revisión es esencial para el futuro de la Unión Europea.
Prioridades
A la hora de abordar las prioridades para el segundo año de legislatura, Vázquez Lázara enfatizó la competitividad económica y la necesidad de simplificar la regulación, mientras que López Aguilar se mostró más crítico con los recortes en el marco financiero plurianual y la falta de recursos adecuados para la transición verde. Por su parte, Agirregoitia subrayó la importancia de defender los valores fundamentales de la UE, incluyendo la cohesión social y el respeto por los derechos humanos, mientras enfrenta desafíos internos y externos como la migración y la seguridad.
El eurodiputado popular subrayó que, para él, la clave de este segundo año de legislatura es la competitividad. Destacó la necesidad urgente de simplificar la carga regulatoria que ha afectado a las empresas europeas en la legislatura pasada, especialmente a través de los conocidos paquetes ómnibus, que buscan racionalizar la normativa de la UE. Vázquez Lázara insistió en que, aunque los objetivos de la Unión Europea no deben cuestionarse, es crucial evitar que el exceso de regulación ponga en riesgo sectores económicos completos. «Si no conseguimos una racionalización adecuada, a medio y largo plazo, sería mucho peor para Europa», afirmó.
En su intervención, el eurodiputado popular destacó que el próximo paquete ómnibus, que será sometido a votación en octubre, será un punto de inflexión. A pesar de las dificultades, Vázquez Lázara mostró optimismo al intentar lograr el apoyo de la izquierda del Parlamento Europeo para asegurar un enfoque proeuropeo que refuerce la viabilidad de las empresas.
López Aguilar (PSOE, S&D) fue más crítico respecto a las perspectivas económicas para el próximo periodo. El eurodiputado socialista destacó las dificultades en torno al marco financiero plurianual propuesto, que considera insuficiente para enfrentar los desafíos de la transición verde y las inversiones necesarias para la recuperación económica. Según López Aguilar, las políticas propuestas no son congruentes con las recomendaciones de los informes Draghi y Letta, que abogaban por una inversión masiva para hacer frente a los retos sociales y climáticos.
El socialista también hizo énfasis en que simplificar la regulación no puede ser una excusa para desregular ni para subordinar la agenda europea a los intereses de las grandes corporaciones tecnológicas. En su opinión, la UE debe mantener sus estándares regulatorios y su ambición de transición verde justa. Además, subrayó la necesidad de mantener un marco financiero expansivo que garantice recursos adecuados para enfrentar estos retos sin reducir los fondos para políticas clave como la cohesión social y la política agrícola común.
«Hay que mantener el horizonte claro: simplificar, sí, pero sin renunciar a los objetivos fundamentales», afirmó López Aguilar, destacando que una Europa con menos recursos no podrá hacer más.
Agirregoitia centró su intervención en la defensa de los valores europeos y la cohesión social, subrayando la importancia de que la UE no solo se enfoque en la competitividad económica, sino también en la protección de los derechos humanos y la democracia, valores esenciales del proyecto europeo.
La eurodiputada vasca consideró que, en el contexto actual, la UE debe ser un faro de principios democráticos, denunciando violaciones de derechos humanos sin importar su lugar de origen. Agirregoitia destacó que, aunque los ciudadanos están preocupados por cuestiones económicas, como el coste de la vida y la competencia desleal, también deben abordarse con urgencia otros temas cruciales, como las políticas migratorias y el reto demográfico.
«Es hora de que la UE asuma la responsabilidad de tratar las políticas migratorias con seriedad», subrayó Agirregoitia, señalando que el debate sobre la inmigración no puede dejarse en manos de la extrema derecha, sino que debe ocupar un lugar central en las negociaciones políticas y diplomáticas con países terceros.
La eurodiputada también insistió en que la seguridad debe ser una prioridad, refiriéndose a los ataques aéreos y a los drones que amenazan el espacio europeo. Además, recordó la importancia de preparar la ampliación de la UE, no solo en términos de crecimiento territorial, sino también con respecto a los valores fundamentales que deben seguir rigiendo el proyecto europeo. «El objetivo es garantizar que, a medida que crecemos, mantenemos nuestros valores fundacionales», concluyó Agirregoitia.
Conclusiones
Adrián Vázquez Lázara (PP, PPE) expresó su preocupación por la inestabilidad del Parlamento Europeo, atribuyendo la situación a los resultados de las elecciones del año pasado. Según él, el Parlamento está caracterizado por una falta de mayorías claras, lo que obliga a los grupos parlamentarios a buscar acuerdos pragmáticos y realistas, más allá de las ideologías. «La clave va a ser llegar a mayorías que refuercen el proyecto europeo, pero desde un prisma realista, no ideológico», afirmó Vázquez Lázara.
Juan Fernando López Aguilar (PSOE, S&D) también abordó la situación inestable del Parlamento Europeo, destacando la naturaleza de la institución como directamente electiva, lo que le otorga una legitimidad única. No obstante, enfatizó que ningún grupo parlamentario puede decidir nada por sí solo, y que las decisiones deben construirse a través de compromisos y consensos amplios.
López Aguilar fue muy crítico con la situación legislativa actual, que considera cercenada por la extrema derecha. Puso como ejemplo la lucha por la agenda migratoria, que tras años de negociaciones arduas había conseguido un acuerdo aceptable en la legislatura pasada, pero que ahora corre el riesgo de desmoronarse bajo la presión de los partidos de extrema derecha que manipulan el miedo a la inmigración. «Este discurso de reemplazo y sustitución de poblaciones es completamente falso y peligroso para Europa», señaló, haciendo un llamamiento a mantener la cabeza fría frente al odio y a la xenofobia.
Según López Aguilar, la agenda exterior de la Unión Europea debe ser igualmente ambiciosa, ya que Europa se enfrenta a un desorden mundial, donde actores como Xi Jinping, Vladimir Putin y Donald Trump desafían los valores que Europa ha defendido históricamente.
Oihane Agirregoitia (PNV, Renew Europe) compartió su preocupación por la fragmentación y la falta de unidad dentro de las fuerzas proeuropeas. En su opinión, no hay tiempo que perder, especialmente cuando dos mociones de censura están anunciadas en el próximo pleno: una de la extrema derecha y otra de la extrema izquierda.
«La crítica constructiva es necesaria, pero no podemos quedarnos en la parálisis», expresó Agirregoitia. Señaló que, aunque los errores del pasado deben reconocerse, el contexto ha cambiado, y ahora es el momento de tener valentía política para poner soluciones sobre la mesa. Según ella, la competitividad y la protección social deben ser los ejes sobre los cuales avanzar, sin permitir que el veto de ciertos actores antieuropeos frene el progreso.





