Este viernes, los ciudadanos de Irlanda y la República Checa acudirán a las urnas para elegir a sus eurodiputados en las elecciones al Parlamento Europeo. Irlanda elegirá a 14 representantes, uno más que en la legislatura anterior, mientras que Chequia mantendrá sus 21 escaños. Ambos países utilizan sistemas electorales distintos, con Irlanda aplicando el voto único transferible y Chequia el voto preferencial con un umbral electoral del 5%.
Este viernes, los colegios electorales de Irlanda abrirán de 7:00 a 22:00 horas para elegir a sus representantes en el Parlamento Europeo. Este año, Irlanda elegirá a 14 eurodiputados, uno más que en la legislatura anterior (2019-2024), cuando contaba con 13 distribuidos de la siguiente manera: 5 para el Partido Popular Europeo (Demócrata-Cristianos), 4 para La Izquierda, 2 para Los Verdes/Alianza Libre Europea y 2 para Renew Europe.
Simultáneamente, la República Checa celebrará elecciones de dos días, con urnas abiertas el 7 de junio de 14:00 a 22:00 horas y el 8 de junio de 8:00 a 14:00 horas. Los ciudadanos checos elegirán a 21 eurodiputados, manteniendo el mismo número de representantes que en las elecciones de 2019.
En la última legislatura, los escaños checos se distribuyeron así: 6 para Renew Europe, 5 para el PPE, 4 para ECR, 3 para Los Verdes, 2 para Identidad y Democracia y 1 para el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica.
En ambos países, la edad mínima para postularse como candidato es de 21 años. Irlanda utiliza el sistema de representación proporcional conocido como voto único transferible (PRSTV), donde los votantes clasifican a los candidatos por orden de preferencia. Para ser elegido, un candidato debe alcanzar una cuota de votos, calculada dividiendo el total de votos válidos entre el número de escaños más uno, y sumando uno al resultado. Si un candidato supera la cuota, es elegido y sus votos excedentes se transfieren según las preferencias de los votantes. Este proceso continúa hasta cubrir todos los escaños.
Por otro lado, Chequia utiliza el voto preferencial, permitiendo a los votantes indicar sus preferencias dentro de la lista de su partido. Los candidatos con más preferencias tienen mayores probabilidades de ser elegidos.
A diferencia de Irlanda, Chequia cuenta con un umbral electoral del 5%, lo que significa que un partido o coalición debe obtener al menos este porcentaje de votos para ganar escaños en la asamblea legislativa.






