Dos ciudadanos españoles, José María Basoa y Andrés Martínez, han sido detenidos por las autoridades venezolanas, quienes los vinculan con el CNI. Se les acusa de formar parte de un grupo con el propósito de desestabilizar el país y llevar a cabo atentados contra altos funcionarios del chavismo.
Según fuentes oficiales del Ministerio español de Exteriores, «la Embajada española ha enviado una nota verbal al Gobierno de Venezuela pidiendo el acceso a los detenidos, con el fin de verificar sus identidades y su nacionalidad y, de ser verificadas, conocer de qué se les acusa exactamente y que puedan recibir toda la asistencia necesaria. La Embajada velará en todo momento por la protección y los derechos de cualquier español detenido en Venezuela».
LA VERSIÓN DEL GOBIERNO DE MADURO
El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, ha anunciado la detención de seis personas, entre ellas dos ciudadanos españoles –José María Basoa Valdovinos y Andrés Martínez Adasme–, a los que vinculan con un plan para desestabilizar el país y llevar a cabo atentados «terroristas», también contra el propio presidente, Nicolás Maduro.
Según el ministro, en la operación han sido incautadas más de 400 armas «transportadas desde Estados Unidos», y algunos de los capturados buscaban llevar a Venezuela «un grupo de mercenarios» con el propósito de matar a Maduro, así como a la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, y a otros dirigentes del chavismo.
El ministro ha asegurado que tanto Basoa Valdovinos como Martínez Adasme «tienen vínculos» con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español. Fuentes del Ejecutivo español citadas por Efe desmienten cualquier relación con los arrestados.
En una comparecencia ante medios públicos venezolanos, Cabello ha explicado que ambos fueron capturados en Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas (sur, fronterizo con Colombia y Brasil).
Según ha informado el ministro, las autoridades han hallado en los teléfonos de los arrestados información sobre sus contactos con una «dirigente» regional del partido Vente Venezuela (VV), a quien le preguntan «cómo hacen para comprar explosivos» y para «contactar grupos que quisieran hacer algún trabajo especial».
Detrás del «tráfico» de las armas, ha indicado Cabello, está el excomisario de la Policía de Caracas Iván Simonovis, quien –ha asegurado– tiene enlaces «directos» en Venezuela con dirigentes de la parte mayoritaria de la oposición, entre los que ha mencionado a María Corina Machado, principal valedora del excandidato presidencial Edmundo González Urrutia, quien ha recibido asilo en el Estado español.
El ministro ha exigido al Gobierno estadounidense, que está «detrás de esta operación», aclarar «el uso de su territorio para traficar armas» con el fin de «derrocar un Gobierno democrático, electo por su pueblo» en los comicios presidenciales del 28 de julio.
Venezuela, ha agregado Cabello, ha estado «bajo asedio constante del imperialismo con sus aliados, que no tienen escrúpulos de ninguna naturaleza y el Estado venezolano ha tenido la obligación de tomar las decisiones para defenderse».






