El presidente del Eurogrupo, Paschal Donohoe, destacó este lunes la “urgencia creciente” de avanzar en el euro digital, subrayando su papel en la diversificación de los sistemas de pago estratégicos y en la adaptación de la moneda común a la era digital. Por su parte, el comisario europeo Valdis Dombrovskis señaló que “puede convertirse en un pilar esencial de un sistema europeo de pagos minoristas competitivo, resiliente y verdaderamente soberano”.
Según Dombrovskis, los Estados miembros ya han discutido todos los puntos clave de la propuesta legislativa, por lo que ha llegado el momento de buscar compromisos y llevar el expediente hacia su conclusión. La Comisión se comprometió a ofrecer todo el apoyo técnico necesario para facilitar el progreso de las negociaciones. El consenso político es claro: el euro digital representa una oportunidad decisiva para que la UE afiance su autonomía financiera frente a riesgos geopolíticos crecientes.
Fortaleza bancaria y compromisos pendientes en la unión bancaria
Además del euro digital, el Eurogrupo evaluó la situación del sistema bancario europeo en el marco de la unión bancaria. Los ministros recibieron los informes semestrales del Mecanismo Único de Supervisión (BCE) y de la Junta Única de Resolución. Se reconoció el fortalecimiento de las posiciones de capital y liquidez de los bancos, fruto del esfuerzo conjunto del sector y de los organismos supervisores y reguladores.
Donohoe señaló que, pese a estos avances, el sistema bancario europeo aún enfrenta desafíos como la transformación digital, la ciberseguridad, el cambio climático y las tensiones derivadas del comercio internacional. La Comisión Europea informó sobre el estado de las negociaciones para culminar el marco de gestión de crisis bancarias y establecer un sistema común de garantía de depósitos (CMDI). Los ministros reafirmaron la necesidad de completar estos elementos esenciales para cerrar definitivamente el proyecto de unión bancaria.
Preparativos para la reunión del MEDE y el futuro del mecanismo
En formato regular, el Eurogrupo discutió los preparativos de la reunión anual del Consejo de Gobernadores del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), prevista para junio. El director ejecutivo del MEDE, Pierre Gramegna, presentó el balance de su labor reciente, incluyendo cuestiones como la ratificación pendiente del tratado reformado, especialmente en Italia. Los ministros reflexionaron sobre el papel futuro del MEDE y la necesidad de asegurar su eficacia frente a posibles crisis en un entorno económico cambiante.
Panorama global e incertidumbre económica
En el formato inclusivo, los ministros analizaron los principales desarrollos macroeconómicos internacionales, incluyendo los resultados de las recientes reuniones del FMI y del G7. Dombrovskis advirtió que la economía mundial sigue marcada por una elevada incertidumbre, en especial debido a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y sus socios. Pese a la reciente desescalada entre Washington y Pekín, la UE mantiene su apuesta por una solución negociada con Estados Unidos, al tiempo que prepara posibles medidas de respuesta.
No obstante, el comisario europeo también subrayó que esta etapa de incertidumbre puede convertirse en una oportunidad estratégica para Europa. Entre las prioridades que destacó se encuentran: consolidar la seguridad y defensa con la iniciativa “Readiness 2030”, potenciar el mercado único, reducir la carga normativa, ampliar las alianzas internacionales y utilizar la previsibilidad institucional como ventaja competitiva.
