El Consejo de Agricultura y Pesca no logra la unanimidad en las conclusiones sobre la futura PAC

Mesa redonda

Los ministros europeos de Agricultura y Pesca debatieron este martes en Luxemburgo las prioridades de la Política Agrícola Común (PAC) más allá de 2027, con el objetivo de garantizar un sector competitivo, resiliente y sostenible. Aunque 26 Estados miembros respaldaron el documento, Rumanía no lo apoyó, lo que impidió que las conclusiones alcanzaran carácter oficial.

A pesar de ello, la presidencia húngara insistió en la necesidad de una PAC basada en pilares que fortalezcan el apoyo a los agricultores y afronten los retos del futuro, destacando que la próxima Comisión deberá tener en cuenta estas propuestas en los primeros 100 días.

La presidencia subrayó que cualquier reducción en el apoyo o redistribución de recursos podría comprometer tanto la agricultura como la soberanía alimentaria de la UE e hizo hincapié en la importancia del apoyo a los pequeños agricultores y en la promoción de la renovación generacional, elementos clave para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del sector.

El comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski, destacó la relevancia de estas conclusiones y explicó que, junto con el diálogo estratégico, serán una base fundamental para que el próximo comisario de Agricultura defina la posición de la Comisión sobre el futuro de la PAC. “Mi visión de la PAC es que tenemos que partir de la seguridad, la estabilidad, la sostenibilidad y la solidaridad, todas recogidas en el texto», afirmó.

Asimismo, destacó que el texto también hace referencia a la sostenibilidad, mencionando la importancia de la agricultura ecológica, y al apoyo a las explotaciones de pequeño y mediano tamaño, especialmente las explotaciones familiares, que son esenciales para el futuro de la agricultura y el desarrollo de las zonas rurales.

En cuanto a la pesca, se alcanzó un acuerdo político sobre las actividades en el mar Báltico para 2025. El ministro húngaro resaltó que, aunque fue commplejo alcanzar un equilibrio, los Estados miembros respaldaron una solución que garantiza tanto la sostenibilidad de las poblaciones pesqueras y la viabilidad a largo plazo de las comunidades dependientes de la pesca.

Además, los ministros de Pesca debatieron sobre la preparación de la próxima reunión anual de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA), que se celebrará del 11 al 18 de noviembre en Chipre. Esta reunión abordará la gestión del atún rojo, los tiburones y los atunes tropicales, con el objetivo de asegurar que la pesca en el Atlántico y sus mares adyacentes se realice de manera sostenible y que se protejan los ecosistemas marinos.

El Consejo también discutió los principales retos que enfrenta la cadena alimentaria de la UE, que emplea a 29 millones de personas y genera 800.000 millones de euros en valor añadido. Entre los desafíos abordados se encuentran el cambio climático, la propagación de enfermedades animales y plagas vegetales, la resistencia a los antimicrobianos y la falta de armonización en el etiquetado de alimentos.

Los ministros debatieron cómo mejorar la competitividad de la cadena alimentaria europea, garantizando un suministro constante de alimentos seguros y nutritivos, mientras se enfrentan a las disparidades entre los estándares de producción dentro y fuera de la UE, particularmente en temas de sostenibilidad y bienestar animal.

 

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