El Consejo adoptó hoy su posición de negociación sobre un nuevo reglamento que refuerza el papel de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA).
Según informó hoy el Consejo, se trata del último instrumento legislativo que forma parte del llamado paquete legislativo sobre " seguridad marítima ".
El resto de las propuestas legislativas fueron aprobadas provisionalmente por los colegisladores a principios de este año y se espera que sean adoptadas formalmente por el Consejo en otoño de 2024.
Paul Van Tigchelt, viceprimer ministro belga y ministro de Justicia y Mar del Norte, ha firmado que "hemos trabajado duro y hemos logrado llegar a un acuerdo sobre un paquete completo de legislación sobre seguridad marítima en un tiempo récord en el Consejo.
La decisión de hoy sienta las bases para un transporte marítimo más sostenible, seguro y limpio, proporcionando un marco sólido y preparado para el futuro para que la asistencia de la Agencia Europea de Seguridad Marítima a los Estados miembros y a la Comisión aborde eficazmente las necesidades cambiantes del sector marítimo".
El nuevo reglamento tiene como objetivo actualizar el mandato de la EMSA para anclar y reflejar mejor las nuevas tareas de la Agencia en las áreas de prevención y respuesta a la contaminación, descarbonización, digitalización, vigilancia y conciencia marítima.
Por lo tanto, la EMSA tendrá el mandato legal de cumplir estas tareas y apoyar a los Estados miembros y a la Comisión con la asistencia técnica, operativa y científica necesaria para garantizar la seguridad marítima , así como la transición verde y digital del sector . La revisión también tiene como objetivo garantizar que la Agencia disponga de recursos humanos y financieros adecuados para cumplir su función.
La posición del Consejo mantiene la orientación general de la propuesta de la Comisión. Sin embargo, el Consejo introdujo varios cambios en los siguientes aspectos de la propuesta:
- centra el trabajo de la Agencia en sus tareas principales, sin excluir que asuma tareas adicionales, cuando los Estados miembros y la Comisión lo consideren necesario y apropiado debido a la evolución en el ámbito marítimo.
- Siempre deben tenerse en cuenta los derechos y obligaciones de los Estados miembros y, no menos importante, las implicaciones presupuestarias de las nuevas tareas.
- En materia de gobernanza, se ha reforzado el peso de los Estados miembros en el consejo de administración y se ha garantizado la participación adecuada de este último en la toma de decisiones.
- Se ha mantenido la posibilidad de que el consejo de administración establezca comités y grupos de trabajo , si fuera necesario, dejando así la flexibilidad necesaria y la evaluación de las necesidades y los recursos caso por caso.
