El apoyo occidental a Ucrania ‘con cuentagotas’

*Este artículo es obra de Juan Antonio del Castillo Masete (Teniente General del Ejército del Aire y del Espacio y analista del Centro de Seguridad Internacional de la UFV), de cuya redacción y derechos se beneficia Escudo Digital en primera instancia.

Mirage = espejismo. Según la RAE, «espejismo es una ilusión óptica debida a la reflexión total de la luz cuando atraviesa capas de aire de densidad distinta, la cual hace que los objetos lejanos den una imagen más cercana e invertida«. La literatura de aventuras es proclive en la mención a este fenómeno por el que los viajeros de los desiertos de arena, capturados por la imagen reflejada de un oasis en la lejanía, ven después frustrada su esperanza de saciar la sed al comprobar la falsedad del engaño.

Pero nada más alejado del objeto de este trabajo que criticar la calidad de los equipos transferidos a Ucrania, sino por el contrario su cantidad, su temporalidad y sus limitaciones de uso.

Precisamente Francia, y en particular sus productos de defensa, tienen un amplio historial de complementar las necesidades de gobiernos que por una u otra razón han tenido problemas para obtenerlos de los otros grandes suministradores. Tal es el caso de los Mirage III y F1 de Sudáfrica durante el Apartheid y la Guerra de Angola; la extraordinaria campaña de los Mirage III en la Guerra de los Seis Días; y la fabricación de los cazas Kfir por IAI (versión israelí del Mirage V); aunque en alguna ocasión Israel tuvo que recurrir a una operación irregular para recepcionar los productos adquiridos, como en la operación Noa en la Navidad de 1969, en la que se sacaron sin autorización tres corbetas del puerto francés de Cherburgo. Otro caso muy relevante fue el de los Super Étendard argentinos y los misiles Exocet durante la Guerra de las Malvinas.

También resulta de todo punto innegable el éxito del Rafale con 323 cazas (más del doble que su competidor Eurofighter) vendidos a varios países, a pesar del reciente fracaso en el caso de Marruecos.

Aunque no se trate de la última generación, una vez actualizado, no caben dudas sobre la calidad del modelo Mirage 2000 para la misión de defensa aérea que fue diseñado en los años 70; Dassault Aviation ha construído 600 unidades, la mitad de ellos exportados a 8 países tan diversos como: Brasil, Egipto, Emiratos Árabes, Grecia, India, Perú, y Taiwan. A lo largo de los años ha evolucionado en distintas variantes, monoplaza, biplaza, y hasta una variante nuclear, la 2000-N, y una 2000-D con armas guiadas por láser y capacidad para transportar misiles de crucero.

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