La Comisión Europea presentó este miércoles su Plan de Acción para el Continente de la Inteligencia Artificial, una estrategia integral que busca posicionar a Europa como potencia mundial en IA. La iniciativa contempla desde la creación de Gigafábricas de IA hasta un marco ético claro y accesible, para hacer de Europa el epicentro de la innovación responsable en inteligencia artificial.
La vicepresidenta ejecutiva de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, al anunciar su adopción, afirmó que “la IA ya no es solo una ventaja competitiva; es una necesidad para cerrar la brecha de innovación”. En sus palabras, la Unión Europea tiene el potencial y la responsabilidad de convertirse en un verdadero “continente de la IA”.
Este plan constituye un marco integral que articula políticas públicas, inversión masiva, desarrollo científico, regulación inteligente y colaboración entre todos los actores, desde startups hasta universidades, pasando por gobiernos y ciudadanos.
Para Virkkunen, el camino europeo hacia la IA se construye a partir de fortalezas reales: “Tenemos una reserva de talentos sin parangón: nuestras universidades e institutos de investigación están entre los mejores del mundo. Contamos hoy con un 30% más de investigadores en IA que Estados Unidos”.
Esta base científica y tecnológica, explicó, sirve como plataforma para impulsar un ecosistema de innovación que ya destaca por su dinamismo, con más de 6.800 startups especializadas en IA en toda Europa.
El núcleo del plan está en reforzar la infraestructura tecnológica de la Unión mediante la creación de una red de Fábricas de IA, conectadas a supercomputadoras de alto rendimiento como LUMI, Leonardo y MareNostrum 5. Estas instalaciones no solo ofrecerán potencia de cálculo, sino también acceso a datos de calidad y entornos colaborativos entre centros académicos, empresas emergentes e instituciones públicas.
En palabras de Virkkunen, se trata de “establecer condiciones en las que los innovadores europeos puedan desarrollar modelos de frontera sin tener que marcharse a otro continente”.
El plan incluye la construcción de las llamadas Gigafábricas de IA, que serán capaces de entrenar los modelos más avanzados, conocidos como modelos de frontera o incluso de inteligencia artificial general (AGI). Estas instalaciones, que superarán los 100.000 chips avanzados por centro, se financiarán mediante asociaciones público-privadas a través de la plataforma InvestAI, con la que se espera movilizar hasta 20.000 millones de euros. Como expresó Virkkunen, “las Gigafábricas serán el CERN de la IA europea”.
El plan también contempla la puesta en marcha de un marco legal y ético claro, pero no burocrático. En este sentido, la vicepresidenta subrayó que “bajo el enfoque basado en riesgos de la Ley de IA, el 85% de los sistemas permanecerá sin regulación alguna. Y para el 15% restante, buscamos la máxima simplicidad”. Para ayudar a las empresas a entender sus obligaciones, se abrirá en julio un Servicio de Atención sobre la Ley de IA, que funcionará como ventanilla única y gratuita para resolver dudas regulatorias, especialmente para pymes y startups.
En paralelo, la Comisión impulsará una nueva Estrategia para la Unión de Datos y la creación de Laboratorios de Datos asociados a las Fábricas de IA, donde se recopilará y procesará información de múltiples sectores como salud, energía, medio ambiente o justicia. Esta interoperabilidad de datos es clave para el entrenamiento ético y eficaz de modelos de IA. “Queremos que los desarrolladores europeos tengan acceso a datos de calidad, sin barreras innecesarias, y que estos datos reflejen nuestra diversidad cultural y lingüística”, insistió Virkkunen.
Además, el plan prevé una fuerte inversión en educación y talento. Se lanzará la Academia de Competencias en IA, se facilitarán rutas de inmigración legal para investigadores y profesionales cualificados de fuera de la UE, y se desarrollarán becas, programas de retorno y titulaciones especializadas en IA generativa. Virkkunen lo resumió con claridad: “Para ser líderes en IA, necesitamos atraer y retener talento, tanto europeo como internacional, y formar a una nueva generación preparada para liderar esta revolución”.
El plan también pone énfasis en llevar la IA a sectores estratégicos de la economía y los servicios públicos, desde la industria y la salud hasta la administración pública. Con la futura estrategia Apply AI, la Comisión busca escalar el uso de inteligencia artificial en ámbitos donde Europa ya es líder tecnológico. “Tenemos que pasar del laboratorio a la fábrica, del paper científico al hospital, del modelo al servicio público”, concluyó Virkkunen.
