La Comisión Europea presentó este miércoles el Séptimo Informe de situación sobre la aplicación de la Estrategia de la UE para una Unión de la Seguridad para 2020-2025, en el que recalca que el uso estratégico y coordinado de la manipulación de la información y la injerencia extranjeras supone una clara amenaza para nuestra propia seguridad y la de nuestros socios cuando medio planeta se dirige a las urnas en 2024.
Esta estrategia, diseñada durante la pandemia de COVID-19 y adoptada en julio de 2020, surgió en un contexto de seguridad complejo, con amenazas híbridas y terroristas, amenazando la seguridad de la Unión Europea y sus ciudadanos.
Cuatro años después de su adopción, el propio Comisario para la promoción del estilo de vida europeo, Margaritis Schinas, advirtió de que “el paisaje de las amenazas de seguridad dentro y fuera de Europa continuará siendo sumamente complejo”.
Así pues, a pesar de que la Unión Europea ha cumplido todos los compromisos previstos en la estrategia, ha incorporado nuevas iniciativas para responder a los desafíos emergentes. “Podemos estar muy orgullosos de lo conseguido hasta ahora, pero muy alerta de lo que pueda venir”, avisó Schinas.
En el marco geopolítico actual, la Unión Europea se enfrenta a los riesgos que plantean las dos guerras que se están librando en su vecindad. El comisario para la promoción del estilo de vida europeo recalcó que la preocupación por la seguridad es “muy patente”.
Algo que preocupa a la Comisión es la amenaza que plantea la injerencia extranjera de cara a los comicios de junio. El texto afirma que “el riesgo de injerencia extranjera es especialmente intenso en vísperas de las elecciones europeas”.
Según señala, los intentos de injerencia extranjera se han visto agudizados por las acusaciones de corrupción mediante pagos efectuados por terceros países a políticos de la UE.
Bruselas advierte de que el uso estratégico y coordinado de la manipulación de la información y la injerencia extranjeras "supone una clara amenaza para nuestra propia seguridad y la de nuestros socios cuando medio planeta se dirige a las urnas en 2024".
Por ello, para agilizar el intercambio de información de cara a las elecciones, el Consejo activó en abril de 2024 los mecanismos integrados de respuesta a las crisis políticas (IPCR).
