El Parlamento Europeo y el Consejo han llegado a un acuerdo para establecer nuevas reglas sobre la transparencia y la segmentación de la publicidad política con el objetivo de que las campañas electorales sean más transparentes y menos vulnerables a las injerencias.
Según ha informado el Consejo, este acuerdo se ha alcanzado en “un contexto de preocupación por los peligros que plantean la manipulación de la información y las injerencias extranjeras en las elecciones”. Por ello, el objetivo es regular la publicidad política, en particular la publicidad en línea, y facilitar a los ciudadanos el reconocimiento de los anuncio políticos, saber quién está detrás de ellos e identificar si se trata de publicidad segmentada.
Se pretende que la regulación pueda servir de apoyo a un debate político abierto y justo en los Estados miembros, basado en información objetiva, transparente, y plural, garantizando que la publicidad política respete plenamente los derechos de los ciudadanos, incluyendo el derecho a la intimidad.
El acuerdo provisional define la publicidad política como la preparación, inserción, promoción, publicación, entrega o difusión de mensajes por actores políticos, en su nombre o por su cuenta, a menos que sean de carácter estrictamente privado o estrictamente comercial; o bien mensajes que puedan influir en el comportamiento electoral o en el resultado de una elección o referéndum, o en un proceso legislativo o reglamentario a escala de la UE, nacional, regional o local, y estén diseñados para ello.
El nuevo Reglamento de publicidad política se aplicará tanto a la publicidad política que se proporciona a cambio de remuneración como a la publicidad política que se realiza a través de actividades internas de los partidos políticos. Sin embargo, quedarán exentas las opiniones políticas y otros contenidos sujetos a responsabilidad editorial, ni tampoco a las opiniones expresadas a título personal.
La normativa también establece límites estrictos para el uso de técnicas de segmentación y entrega de anuncios, prohibiendo el uso de datos personales para segmentar la publicidad política en línea (esto sólo se permitirá en aquellos casos en los que los datos se hayan recogido directamente del interesado y se cuente con su consentimiento explícito.
Por otro lado, para evitar injerencias extranjeras, se ha acordado prohibir la prestación de servicios de publicidad a patrocinadores de terceros países tres meses antes de las elecciones o referéndum.
Así pues, las nuevas normas se aplicarán 18 meses después de su entrada en vigor, aunque las definiciones y la cláusula de no discriminación serán aplicables a tiempo para las elecciones al Parlamento Europeo.
