En la reunión informal de celebrada este viernes en Chipre, los ministros de Turismo de la Unión Europea analizaron la futura Estrategia Europea de Turismo Sostenible, prevista para 2026 como marco común para orientar las políticas turísticas comunitarias, y reclamaron que refuerce la competitividad, la sostenibilidad y la resiliencia del sector, con especial atención a las pymes y a la reducción de cargas administrativas. Abordaron asimismo el impacto de las tensiones geopolíticas y del encarecimiento energético sobre la conectividad aérea, los costes operativos y los flujos turísticos en Europa.
El comisario europeo de Transportes y Turismo Sostenible, Apostolos Tzitzikostas, indicó que, con la estrategia europea, Bruselas busca reforzar la capacidad del sector frente a crisis externas y subrayó que “esto ya no es opcional, es un requisito previo para la estabilidad a largo plazo” de una industria que representa alrededor del 10 % del PIB de la UE.
El viceministro de Turismo chipriota, Kostas Koumis, indicó que los Estados miembros debatieron áreas como el desarrollo turístico sostenible desequilibrado, la conectividad sostenible, la competitividad, incluidas las competencias, y la promoción de Europa como una identidad turística global y compartida.
Koumis señaló que existe acuerdo en la necesidad de “una estrategia coherente que refuerce de forma efectiva la sostenibilidad, la competitividad y la resiliencia a largo plazo del ecosistema turístico europeo”, respetando las particularidades nacionales y regionales.
Añadió que varios países destacaron la importancia de la coordinación institucional y de reducir las cargas administrativas, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
Tzitzikostas señaló que la estrategia pretende cambiar el enfoque de evaluación del turismo, “pasando de contar simplemente cifras a medir la calidad de vida de los residentes y la salud de los ecosistemas locales”, con el fin de equilibrar el crecimiento económico, la protección ambiental y el bienestar social.
Además de la estrategia, los ministros trataron el papel de las pequeñas y medianas empresas en el turismo. Koumis recordó que “el 99 % pertenece a la categoría de pymes” y señaló la necesidad de reforzar su competitividad y capacidad de adaptación. En este contexto, se abordaron medidas para impulsar la digitalización, la transición ecológica y la resiliencia empresarial.
El comisario europeo explicó que en el nuevo presupuesto europeo se mantendrá este apoyo, afirmando que “nos aseguraremos de que nuestras pymes, también en el turismo, sigan siendo financiadas y apoyadas con fondos de la UE”.
Destacó como novedad política que “es la primera vez que conseguimos que el turismo sea una prioridad en los textos del marco financiero plurianual”, lo que implica que los Estados miembros deberán tener en cuenta que “la Comisión ha situado el turismo como una gran prioridad en el nuevo presupuesto de Europa”.
Impacto de la inestabilidad en Oriente Medio
También se discutió el impacto de factores externos como los conflictos internacionales y la volatilidad energética. El comisario reconoció que el sector se ha visto afectado por el cierre de espacios aéreos, la situación de pasajeros bloqueados y el aumento de los costes energéticos, lo que puede influir en la demanda y en los flujos turísticos. No obstante, aclaró que “no hay pruebas de escasez real” de combustible ni indicios de cancelaciones generalizadas de vuelos en Europa.
Tzitzikostas señaló que el encarecimiento del queroseno está teniendo efectos directos en el sector. Indicó que “los precios se han duplicado o incluso más en las últimas semanas”, lo que “es claramente un problema” porque “aumentará el precio de los billetes y disminuirá el interés de los turistas por volar”. Añadió que esto ya está teniendo consecuencias operativas, ya que “muchas compañías europeas han optado en estos últimos días por cancelar algunas de sus rutas” porque “ya no eran rentables y, con el aumento de los precios, dejan de tener sentido”.
Sin embargo, reiteró que “en este momento, a día de hoy, no hay indicios de escasez sistémica de combustible que pueda provocar cancelaciones generalizadas de vuelos” y subrayó que, al menos para las aerolíneas europeas, “no hay indicios hoy ni para las próximas semanas o meses de un problema de suministro de queroseno”. Explicó que la situación se está siguiendo de cerca y que “estamos supervisando la situación” y “en contacto con todos nuestros socios, incluida la Organización Internacional de la Energía y la industria”.
“La única solución para que el suministro energético vuelva a la situación anterior a la guerra es el fin de la guerra y el inicio inmediato de negociaciones”, afirmó. En este sentido, indicó que la Unión Europea apoya “la reanudación inmediata de las negociaciones en Oriente Medio y la apertura del estrecho de Ormuz”.






