“En el mundo de hoy, el rol de la Unión Europea es cada vez más relevante”, asegura la eurodiputada Leire Pajín, del grupo Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo. Después de su paso por Naciones Unidas y por la fundación EULAC, Pajín regresó este año a la política europea encontrando que el Estado de Derecho es cada vez más preocupante por la polarización y la amenaza a los valores esenciales de la UE.
La eurodiputada socialista asegura que el peso que hoy tiene la extrema derecha en instituciones como el Parlamento Europeo, hace que hoy exista tentación -por parte del Partido Popular y de la presidenta de la Comisión-, de pactar con estas fuerzas políticas.
Aquí Europa- Vuelta a primera línea, vuelta a la política europea después de tu paso por Naciones Unidas, tu paso por la Fundación EULAC, ¿Cómo lo estás viviendo?
Leire Pajín – El tiempo pasa muy deprisa y hace 12 años que decidí dar un paso atrás en la primera línea política, que no de la política, yo siempre digo que la política es compromiso ciudadano y activo y eso no lo voy a dejar nunca, pero sí decidí dedicarme en pleno a mi vida profesional Efectivamente, en Naciones Unidas, también en la Fundación EULAC y en un centro de investigación en temas de salud global.
Y este tiempo me ha servido también para entender y comprender que en el mundo que vivimos hoy, el rol de la Unión Europea cada vez es más relevante y también cada vez es más preocupante lo que estamos viendo en términos de polarización y de amenaza a los valores esenciales de la Unión Europea.
Y esa fue la razón por la que cuando me ofrecieron formar parte de la candidatura del Partido Socialista al Parlamento Europeo, pensé que no era el momento de mirar hacia otro lado, pensé que era el momento de dar un paso al frente de nuevo y hacer frente a una legislatura que sé que va a ser complicada y compleja, pero precisamente por eso hacía falta.
Aquí Europa- Hablemos de eso, de derechos, de valores, que es el ADN de la Unión Europea. Lo has dicho, nos encontramos ante una legislatura convulsa con un Parlamento fragmentado y con un auge de partidos de extrema derecha que cuestionan el proyecto europeo y cuestionan también, en algunos casos, como pasa con Viktor Orbán, el Estado de derecho. ¿Cuál crees que es el estado de salud del Estado de derecho?
Leire Pajín- Han pasado ya unos meses desde que constituimos el Parlamento Europeo, la nueva Comisión se acaba de estrenar, y a veces no sé si somos del todo conscientes de ese cambio de escenario.
La extrema derecha ya irrumpió en nuestras instituciones en la legislatura pasada, empezaba a tener fuerza en algunos países, en algunos Estados miembros, pero fue una legislatura de equilibrio y balance donde las fuerzas europeístas que han constituido la Unión Europea y la han desarrollado, seguíamos trabajando juntas y por eso ha sido también una legislatura donde se ha sacado un paquete legislativo en términos de ambición, en cambio climático, en lucha contra las desigualdades muy grandes. Sin embargo, el escenario que yo me he encontrado nada más llegar al Parlamento Europeo es radicalmente distinto.
Evidentemente, el peso que hoy tiene la extrema derecha en los escaños del Parlamento Europeo, el peso que tienen algunos gobiernos de los países de la Unión Europea hace que hoy haya tentaciones del Partido Popular y de la propia presidenta de la Comisión de pactar en algunas ocasiones con esa extrema derecha, al menos con la extrema derecha de Meloni.
Eso quiere decir que hay un riesgo serio de que ese equilibrio, ese balance que ha supuesto el mayor progreso de la historia de la UE, estÉ en peligro. También es verdad que, efectivamente, hay Estados miembros que no cumplen con los valores ni con el pensamiento ni las ideas constituyentes de la Unión Europea.
Lo estamos viendo con Hungría, pero también con otros países. Es más importante que nunca fortalecer nuestros mecanismos de control y de cómo preservamos los valores democráticos del Estado de derecho.
Obviamente, podemos seguir diciendo con tranquilidad y rotundidad que la Unión Europea es uno de los espacios más seguros en términos democráticos, más libres y más garantistas en términos del Estado de derecho del mundo, eso sin lugar a dudas, y los que nos dedicamos a la política exterior y de cooperación lo sabemos mejor que nadie, pero también es verdad que hay algunas alarmas rojas que nos tienen que preocupar y ocupar de una forma muy clara en esta legislatura.
Amenazas internas y externas
Aquí Europa- ¿Qué te preocupan más, los riesgos internos, es decir, esos gobiernos en donde el populismo y la ultraderecha ha emergido y se ha hecho incluso con el control de los gobiernos, o este mundo en el que por un lado tenemos a Putin y por otro vamos a tener a Trump y que también son amenazas externas, como hemos visto en las elecciones en Rumanía, que tienen que repetirse por indicios de injerencia por parte de Rusia?
Leire Pajín- Ambas dos, porque yo creo que no podemos desconectar el hecho de que los dos fenómenos están claramente orquestados, claramente conectados, incluso muchas veces financiados por los mismos.
De la misma manera que yo creo que hoy por hoy no podemos hablar de problemas de dentro de la Unión Europea, si hablamos de seguridad, si hablamos de cambio climático, de salud, porque estos tiempos hemos visto con una experiencia brutal cómo nuestros problemas son los mismos que los problemas de otros países del mundo y que los fenómenos son globales, también el acecho y la amenaza a la democracia, la desinformación, la injerencia de otros países en nuestras propias democracias, la polarización.
Además, están conectados por quienes les interesa desestabilizar este espacio de paz, de bienestar y democracia que es la Unión Europea. Lo acabamos de ver con mucha preocupación en Rumanía, donde todo apunta a que ha habido una injerencia de otros países. De hecho, se van a repetir las elecciones, algo que no había pasado en nuestro espacio común, pero lo hemos visto también en otros países del mundo, lo hemos visto en las elecciones de Brasil.
Por tanto, la necesidad de tener herramientas para luchar contra esas injerencias, para garantizar la democracia en su esencia tal y como la conocemos, para luchar contra la desinformación, que estás haciendo un daño tremendo, incluso en momentos tan dolorosos como los causado por las catástrofes naturales, lo hemos visto en Valencia en el último mes, o momentos tan difíciles como el COVID, donde se ha negado hasta que la ciencia pudiera solucionar este problema. Nos hacen ver la magnitud de lo que nos estamos enfrentando.
Por tanto, no son problemas de dentro de fuera, son fenómenos globales, están totalmente conectados, perfectamente orquestados, y por eso quienes creemos en la Unión Europea, en la democracia, en la libertad, tenemos que unirlos de forma muy clara y fomentar herramientas que impidan que eso suceda.
Aquí Europa- Hemos vivido un nombramiento de la nueva Comisión muy abrupto, un bloqueo único que no había ocurrido nunca. ¿Cómo os planteáis después de eso la relación que tenéis que tener con el grupo popular y la relación con la presidenta a la que le disteis un voto, que siempre dijisteis que no es un cheque en blanco?, ¿cómo vais a modular esa relación tanto con el grupo popular como con la presidenta, para ser esa garantía de que no se incumplan los derechos fundamentales dentro de la Unión?
Leire Pajín- Todas las negociaciones obviamente son difíciles. Esta lo ha sido todavía mucho más, precisamente porque es la presidenta quien decide en un momento determinado incumplir algunos de los acuerdos que habíamos obtenido todas las fuerzas democráticas y propeuropeas en julio y, por tanto, eso puso más difícil la negociación y te confieso que jamás pensé que iba a vivir lo que viví respecto al Partido Popular Europeo.
Por tanto, en todas las negociaciones uno se deja pelos en la gatera, pero en este ha habido también muchos elementos de desconfianza por el cambio. La presidenta del grupo socialdemócrata, nuestra compañera Iratxe, ha sido muy clara desde el principio. Nosotros estamos aquí por responsabilidad. Creemos que después de las elecciones de Estados Unidos, el rol de la Unión Europea es fundamental, pero también los riesgos y las amenazas respecto a la Unión Europea son más importantes que nunca.
Por eso necesitamos una Unión Europea más unida que nunca, más sólida y más fuerte. Y los socialdemócratas hemos estado ahí por eso, porque no nos hemos dejado arrastrar por el regate corto de la política, que a veces es el que lleva al tablero a actuar, sino por la mirada larga y el bienestar de nuestros ciudadanos.
Ahora bien, esta negociación también nos deja ver que vamos a tener que ser muy exigentes, vamos a estar muy vigilantes, para que los compromisos de agenda política que nosotros hemos colocado encima de la mesa, que las prioridades que hemos colocado encima de la mesa se cumplan, y algo todavía más importante, que aquello a lo que se llegó en la pasada legislatura, en términos de ambición climática, en términos de ambición social, no de marcha atrás, porque también estamos viendo algunas tentaciones, lo hemos visto en la ley de la restauración de la naturaleza, lo hemos visto también en todos los debates relacionados con el futuro en términos de política social.
Queremos, obviamente, no solo ser más ambiciosos, sino no darnos detalles de lo que hemos conquistado juntos. Efectivamente, hay elementos de desconfianza, hay una Comisión que no es la Comisión que hubiéramos hecho si pudiéramos, sin lugar a dudas, pero es la mayoría de la responsabilidad de una negociación muy complicada y vamos a ser profundamente exigentes para que no se desvíe de los objetivos que tiene que cumplir una Unión Europea en un momento tan difícil y tan complicado como el que estamos viviendo.
Aquí Europa-La cooperación va a ser uno de tus roles fundamentales en esta Eurocámara. Y tu vida también ha estado muy vinculada a la cooperación, una herramienta fundamental para exportar derechos humanos. ¿Cómo tiene que ser esta legislatura en materia de cooperación?
Leire Pajín- Algunos analistas dicen que esta es una legislatura o va a ser, entre otros temas, la legislatura del debate sobre la defensa de la Unión Europea. Y yo siempre digo que hablar de defensa, hablar de seguridad, hablar de asegurar el bienestar de nuestros ciudadanos y la libertad de nuestros ciudadanos pasa inexorablemente por el bienestar de otros ciudadanos del planeta.
Si no lo veíamos con suficiente claridad, la pandemia nos recordó que no podíamos garantizar la seguridad de nuestros conciudadanos en la UE si no la asegurábamos en otros países del planeta.
Esto nos pone de manifiesto que hablar del concepto de bienestar y seguridad en la Unión Europea no es fortalecer las capacidades en términos de defensa, en términos militares, también es hablar de cómo fortalecemos las capacidades para prevenir y responder mejor a las pandemias y a las nuevas crisis de salud que vendrán.
Las catástrofes naturales cada vez están golpeando más nuestras ciudades en nuestros países, la luchaa contra las desigualdades, que es una realidad que existe en nuestras sociedades y también en los países del sur.
Hay que aprender a gestionar mejor la movilidad humana. Esa movilidad humana de miles de personas que huyen del conflicto y de la guerra de nuestros países vecinos y que buscan en nuestras sociedades un futuro mejor.
Por tanto, la lucha contra la pobreza, contra las desigualdades y las herramientas de cooperación al desarrollo y de ayuda humanitaria deben ser parte fundamental de nuestra acción exterior. Por supuesto, por principios y valores, pero también por egoísmo, si queremos garantizar esa seguridad de nuestros propios ciudadanos.
Por eso vemos con mucha preocupación que la Comisión tiene tentaciones también de recortar tanto los fondos de ayuda como el personal de servicio exterior de la Unión Europea, vamos a dar esa batalla. Sin duda, vamos a ser profundamente exigentes con esto, no vamos a permitir que se dé un paso atrás, porque creemos que una de las señas de identidad de la Unión Europea es su compromiso con el mundo y no podemos permitir que eso caiga en saco roto, así que vemos con preocupación algunas orientaciones, algunas informaciones y vamos a estar dando esa batalla desde el primer día.





