Los ministros de Defensa de la UE discuten la hoja de ruta con objetivos concretos para lograr la preparación defensiva para 2030 que Bruselas adoptará este jueves

Los ministros de Defensa de la Unión Europea se reunieron este miércoles en Bruselas para discutir una hoja de ruta que define «objetivos concretos, metas claras y hitos específicos» con el fin de fortalecer las capacidades de defensa del bloque frente a las crecientes amenazas geopolíticas y de seguridad. Este plan será presentado oficialmente a los jefes de Estado y de gobierno de la UE en la Cumbre Europea del 23 de octubre, donde se espera obtener su respaldo.

La hoja de ruta, que será adoptada este jueves 16 de octubre por el Colegio de Comisarios, se presentará oficialmente a los líderes de la UE en el próximo Consejo Europeo. Esta iniciativa, según explicó la Alta Representante de la Unión Europea, Kaja Kallas, tiene como objetivo reforzar las capacidades defensivas de Europa en respuesta a los crecientes desafíos geopolíticos y de seguridad, con un enfoque particular en las amenazas emergentes, como los ataques con drones.

Kallas subrayó la «extrema importancia» de que los Estados miembros trabajen juntos en el desarrollo de estrategias comunes de defensa, destacando la lucha contra los drones como una de las prioridades clave. Según sus palabras, «es evidente para todos los Estados miembros que los drones pueden provenir de cualquier parte», lo que implica que la amenaza no solo afecta a los países situados en el flanco este de la UE, sino también a aquellos del sur y otras regiones.

En su intervención, Kallas mencionó su reciente visita a Ucrania, donde tuvo la oportunidad de visitar fábricas de drones. «Podemos reducir los costos y los tiempos de adquisición si realmente cooperamos con los ucranianos en este ámbito», afirmó, sugiriendo que una colaboración más estrecha con Ucrania en el desarrollo de estas capacidades podría ser beneficiosa para la UE.

La hoja de ruta también introduce el concepto de «países líderes», en el que algunos Estados miembros se encargarán de liderar el desarrollo de capacidades específicas en áreas clave de la defensa. Este enfoque busca una distribución más eficiente de responsabilidades, garantizando que todos los países contribuyan de manera efectiva a los objetivos comunes.

En cuanto a la cooperación con la OTAN, Kallas aclaró que la UE no duplicará los esfuerzos de la Alianza Atlántica, sino que complementará su labor. «La adquisición de capacidades de defensa, como los drones interceptores, debe ser realizada por los Estados miembros, no por la UE o la OTAN, pero lo que podemos hacer es ayudar a coordinar los esfuerzos y facilitar la adquisición conjunta», explicó. De esta forma, la UE apoyará a los países miembros en el cumplimiento de sus objetivos de defensa sin interferir con los planes militares de la OTAN.

Los ministros también discutieron cómo fortalecer la cooperación con Ucrania, reconociendo que la invasión rusa ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de mejorar las capacidades defensivas de Europa, especialmente en lo que respecta a la innovación en la industria de defensa. Kallas destacó la importancia de aplicar las lecciones aprendidas en el campo de batalla para desarrollar tecnologías más eficientes y asequibles.

La Alta Representante hizo hincapié en que la UE debe continuar suministrando armamento y formación al ejército ucraniano, ya que, según dijo, «la otra opción es que esta guerra continúe, lo que resultaría mucho más costoso para todos los Estados miembros». Subrayó que ayudar a Ucrania es una forma de evitar que el conflicto se expanda aún más y, al mismo tiempo, garantizar la estabilidad de Europa.

Kallas recalcó que la defensa de Europa contra los drones no es solo una preocupación de los países del este de la UE, sino una prioridad para todos los miembros del bloque. «Este riesgo afecta a todos los Estados miembros, no solo a aquellos en el flanco este. Los drones pueden provenir de cualquier parte, incluso de barcos en el mar», concluyó.

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