Junto con esta iniciativa de aplazar un año la aplicación de la Ley de Deforestación de la UE, se aprobaron las enmiendas impulsadas por el PPE que incluyen la creación de categorías de riesgo para los países exportadores, con una nueva clasificación de «sin riesgo» de deforestación. Estas modificaciones, que salieron adelante con el apoyo de la extrema derecha, fueron rechazadas por los grupos progresistas y organizaciones medioambientales, que alertaron de que debilitan la ley y ponen en peligro el Pacto Verde Europeo.
La propuesta de aplazar 12 meses la aplicación de la ley, destinada a garantizar que los productos importados a la UE no estén relacionados con la deforestación, fue respaldada con 371 votos a favor, 240 en contra y 30 abstenciones. Esta ley obliga a las empresas a demostrar que productos como madera, café, cacao, aceite de palma, soja, ganado y caucho no contribuyen a la destrucción de los bosques.
La Comisión Europea propuso el 2 de octubre de 2024 retrasar la fecha de aplicación del reglamento, argumentando que los operadores, comerciantes y autoridades necesitaban más tiempo para cumplir completamente con los requisitos establecidos.
Originalmente, la ley exigía que las grandes empresas demostraran, antes del 30 de diciembre de 2024, que sus productos no estaban relacionados con la deforestación. Con la nueva propuesta, las grandes empresas tendrán plazo hasta el 30 de diciembre de 2025, y las pequeñas hasta el 30 de junio de 2026.
La iniciativa de aplazar la aplicación responde a las preocupaciones de algunos Estados miembros y países exportadores, que pidieron a Bruselas más tiempo para adaptarse a la ley. El reglamento exige la implementación de sistemas de diligencia debida para garantizar que los productos comercializados en la UE sean trazables y cumplan con las normativas locales.
La Comisión Europea señaló que este aplazamiento permitirá a las empresas desarrollar los mecanismos de control necesarios, evitando sanciones y posibles interrupciones en la cadena de suministro. Además, se busca reducir los efectos adversos sobre las empresas que ya están cumpliendo o adaptándose a las nuevas normas.
Las modifcaciones propuestas por el PPE reciben el apoyo de la extrema derecha
✅Approved!
Thank you to all the MEPs who supported our initiative to make the #DeforestationLaw fit for purpose.
❗️Let’s get to work and fix this bureaucratic monster before Christmas. pic.twitter.com/3PRrV4ur1s
— EPP Group (@EPPGroup) November 14, 2024
El Partido Popular Europeo (PPE) propuso modificaciones al reglamento de la UE sobre deforestación para hacer su implementación más eficiente y «combatir al monstruo burocrático». Las propuestas incluyen la creación de una nueva categoría de países que no presenten ningún riesgo de deforestación, además de las tres categorías existentes: «bajo», «normal» y «alto».
Así, los países clasificados como «sin riesgo», definidos como aquellos con un desarrollo estable o creciente de la superficie forestal, se enfrentarían a requisitos menos estrictos, ya que el riesgo de deforestación es insignificante o inexistente. En un principio, los populares abogaban por aplazar la aplicación de la ley dos años, aunque finalmente retiraron esa propuesta.
EPP weakens further its own Commission President and damages significantly the deforestation regulation.
This is EPP teaming up with the far right. Again. pic.twitter.com/cjJFT8KRW4
— Terry Reintke (@TerryReintke) November 14, 2024
Por su parte, los grupos progresistas criticaron las enmiendas, advirtiendo que podrían socavar los objetivos medioambientales de la ley. «Las facciones de derecha y extrema derecha están uniendo fuerzas para favorecer los intereses corporativos por encima de la supervivencia de nuestro planeta», denunció el grupo de la Izquierda.
El Grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D) denunció que las propuestas del PPE debilitan los objetivos ambientales de la ley. Según el S&D, la ley es clave en la lucha contra la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, y cualquier modificación que reduzca sus estándares pondría en peligro el Pacto Verde Europeo. Aunque el S&D expresó su apoyo al aplazamiento de un año propuesto por la Comisión, se mostró firme en su rechazo a las enmiendas del PPE, señalando que estas, apoyadas también por la extrema derecha, socavan la eficacia de la legislación.
Delara Burkhardt, negociadora del S&D para el reglamento, subrayó que las enmiendas del PPE «han creado incertidumbre para los operadores y comerciantes que se esfuerzan por cumplir con la regulación» y pidió a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que retire la propuesta en su totalidad.
«Dado que las disposiciones fundamentales del reglamento están en peligro, un retraso podría provocar una inacción prolongada y enviar un mensaje preocupante sobre las prioridades medioambientales de la UE», añadió.
Organizaciones medioambientales también criticaron duramente las propuestas de los populares. Greenpeace advirtió de que la introducción de una categoría de «sin riesgo» para ciertos países podría generar lagunas legales, permitiendo que productos relacionados con la deforestación eludieran los controles. La organización medioambiental instó a la Comisión Europea a retirar la propuesta modificada y seguir adelante con la aplicación del reglamento original, cuya fecha límite era el 30 de diciembre de 2024.
The @EPPGroup has teamed up with the populist and extreme right in an attack on the EU #DeforestationLaw
📢 @EU_Commission must now withdraw its proposal to stop the EPP’s amendments from creating chaos, confusion and destroying forests#EUDRhttps://t.co/aEarfHddzS pic.twitter.com/BCAo9ZoSQ0
— Greenpeace EU (@GreenpeaceEU) November 14, 2024
El Parlamento decidió devolver el expediente al Ejecutivo comunitario para iniciar negociaciones interinstitucionales. Para que los cambios propuestos entren en vigor, el texto final deberá ser aprobado por el Consejo y el Parlamento Europeo, y publicado en el Diario Oficial de la UE.
La ajustada votación dejó abierta la posibilidad de nuevas negociaciones con los gobiernos de la UE para alcanzar un compromiso, lo que aumentó la incertidumbre sobre la implementación del Reglamento de Deforestación.
Las enmiendas aprobadas, impulsadas por el PPE y apoyadas por la extrema derecha, aumentan las tensiones entre los partidos mayoritarios del Parlamento, en medio de la disputa por la aprobación de los nuevos vicepresidentes de la Comisión Europea.
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Problemas técnicos durante la votación
Durante la sesión se produjeron fallos en varias máquinas de votación, y algunas enmiendas clave se aprobaron por una diferencia de apenas tres votos. Muchos eurodiputados gritaron para avisar que no podían votar. «Reiniciamos el sistema y volvemos a empezar», dijo la presidenta del Parlamento, Roberta Metsola, provocando aplausos. «Me alegro de que estéis contentos», añadió. En respuesta a una sesión de votación afectada por problemas técnicos, el Partido de la Izquierda exigió una nueva votación.
