Durante la Conferencia de Zaragoza organizada por el Ministerio de Igualdad y el Instituto de las Mujeres de España en el marco de la Presidencia española del Consejo este jueves, 14 Estados miembros han firmado una Declaración Ministerial Conjunta sobre la Garantía de la Salud Sexual y los Derechos Sexuales y Reproductivos en la UE.
Durante el día de acción global por el acceso al aborto legal y seguro, las y los responsables de las políticas de igualdad y/o de salud y derechos sexuales y reproductivos hicieron hecho un llamamiento al resto de Estados miembro y a la UE para garantizar el acceso al aborto legal y seguro, la salud sexual, los derechos sexuales y reproductivos, métodos anticonceptivos, y educación sexual integral.
Al inicio de su intervención, Irene Montero explicó que el objetivo del encuentro era afianzar la Europa feminista que entiende que los derechos sexuales y reproductivos son un pilar sobre el que se sustentan todos los demás derechos de las mujeres y una condición fundamental para hablar de la ciudadanía plena de todas las mujeres”.
Apuntó que es “indispensable” garantizar los derechos sexuales y reproductivos, “no solamente porque forman parte del derecho a la salud de mujeres y niñas, sino también porque son parte de los derechos fundamentales de las mujeres y también, por tanto, el garante de democracias plenas e igualitarias, el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y, por tanto, también sobre nuestras propias vidas, es la base de nuestra condición de ciudadanas de pleno derecho”.
Añadió también que una sociedad que impide o restringe la libertad y la autonomía de las mujeres que niega su soberanía sobre sus propios cuerpos, “es una sociedad que afianza la desigualdad de más de la mitad de la población y, por tanto, que no respeta la igualdad”.
Por su parte, la activista feminista Ángela Rodríguez Pam, señaló que el derecho al aborto “es un derecho fundamental, es un derecho humano de las mujeres y por ello es un derecho clave que abre otros derechos en nuestro país y en todos los países”. Aseguró también que es un derecho que “solamente se puede conseguir con el empuje del movimiento feminista”, pero también “con el compromiso de los poderes públicos para que puedan garantizar que una vez el derecho está blindado en la ley, existen recursos públicos suficientes para que este derecho se dé”.
En el texto, los países adheridos se comprometen a garantizar el acceso al aborto seguro y legal; el acceso universal de todas las personas a una educación sexual integral, que incluya educación menstrual; condenan cualquier forma de abuso en estos ámbitos, incluida la violencia ginecológica y obstétrica; abogan por el acceso a tratamientos de fertilidad para personas en edad reproductiva; y por la garantía de la salud y los derechos sexuales y reproductivos en el ámbito del mercado de trabajo.
Los países que han firmado el documento son España, Italia, Eslovenia, Francia, Alemania, Estonia, Grecia, Bélgica, Finlandia, Suecia, Luxemburgo,Dinamarca, Portugal y Países Bajos. La ministra de igualdad Irene Montero, ha expresado en sus redes que 14 países de la UE afirman su compromiso con “una Europa feminista que garantice los derechos sexuales y reproductivos para todas las mujeres.






