A partir del 1 de enero de 2025, 22 de los 27 países de la UE contaban salarios mínimos nacionales, lo que hace que Dinamarca, Italia, Austria, Finlandia y Suecia sean las excepciones, según informa Eurostat.
En enero de 2025, 10 países de la UE tenían salarios mínimos inferiores a 1.000 euros al mes: Bulgaria (551 euros), Hungría (707 euros), Letonia (740 euros), Rumanía (814 euros), Eslovaquia (816 euros), Chequia (826 euros), Estonia (886 euros), Malta (961 euros), Grecia (968 euros) y Croacia (970 euros).
A su vez, otros 6, los salarios mínimos oscilaban entre 1.000 y 1.500 euros al mes: Chipre (1.000 euros), Portugal (1.015 euros), Lituania (1.038 euros), Polonia (1.091 euros), Eslovenia (1.278 euros) y España (1.381 euros).
Mientras que en los 6 restantes, los salarios mínimos superaban los 1.500 euros mensuales: Francia (1.802 euros), Bélgica (2.070 euros), Alemania (2.161 euros), Países Bajos (2.193 euros), Irlanda (2.282 euros) y Luxemburgo (2.638 euros).
Según los datos de Eurostat, el salario mínimo más alto de los países de la UE fue 4,8 veces el más bajo. Sin embargo, las disparidades en los salarios mínimos entre países son considerablemente menores una vez que se tienen en cuenta las diferencias en el nivel de precios.

Fuente: Eurostat
Después de ajustar las diferencias de precios entre países, los salarios mínimos oscilaron entre 878 PPS por mes en Estonia y 1.992 PPA en Alemania, lo que significa que el salario mínimo más alto fue 2,3 veces el más bajo.
Si se mide en términos relativos, como proporción de los ingresos medios, en 2022, los salarios mínimos representaron más del 60% de los ingresos brutos mensuales medios en 3 países de la UE: Francia, Portugal y Eslovenia (66% en todos los países).
En el extremo inferior de la distribución, los salarios mínimos fueron menos de la mitad de los ingresos medios en 4 países: Bélgica (49%), Malta (46%), Estonia y Letonia (43% en ambos países).






